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Sicario de piloto mató al que no era

“En el autódromo me entregaron la pistola y una fotografía de la persona que me tocaba darle... Salí, lo busqué y le disparé, después supe que ese no era y que me había equivocado”.

04 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Este relato lo hizo hace unos días ante las autoridades un sicario, de 17 años, que el pasado 29 de octubre le quitó la vida al piloto de carros Germán Neira cuando se preparaba para participar en la cuarta carrera del Campeonato Nacional de Duración.

El delincuente se le acercó por la espalda y le disparó cuatro veces. Otros pilotos y acompañantes salieron a perseguirlo y lograron capturarlo junto con la Policía minutos después, pero solo hasta hace unos días decidió entregar información detallada sobre lo sucedido.

El sicario contó que fue contratado por un grupo de hombres de Pereira, pero que solo supo a quien iba a asesinar ese día en el autódromo. Allí se encontró con sus cómplices, quienes le entregaron la pistola y una fotografía.

Dijo que todo el tiempo estaban pendientes de él, pero después que hizo lo disparos salió a correr, fue capturado y no supo nada de ellos. Los días pasaron y, según la investigación, la banda dejó solo al pistolero y, al parecer, no le pago el dinero pactado.

Cinco capturas Informaciones recogidas por la Policía y la Fiscalía indican que detrás del crimen estuvo una poderosa ‘oficina’ de sicarios en Pereira.

Hace dos semanas, las autoridades capturaron a cinco personas sindicadas de participar en el crimen y de ser miembros de esta ‘oficina’.

En el barrio La Esmeralda, de Facatativá, a una hora de Bogotá, fue detenido un hombre de 40 años. En su vivienda, la Policía encontró dos pistolas automáticas, cinco proveedores y 74 cartuchos. Además, tenía 42 millones de pesos en efectivo.

Las otras cuatro personas, entre ellas una mujer, fueron detenidas en Pereira. En los registros a sus casas encontraron dos pistolas, proveedores, cartuchos y varios celulares.

El verdadero blanco ¿Pero, entonces, a quién iban a matar? Las autoridades ya tienen prácticamente identificada a esta persona, aunque su nombre lo mantienen en reserva. También es piloto de autos y tendría relaciones con organizaciones narcotraficantes del Norte del Valle.

La orden de asesinarlo sería por una especie de ajuste de cuentas. Esta persona habría salido del país después de lo sucedido.

“Tras este asesinato, se han producido algunos crímenes en Bogotá y el Eje Cafetero que podrían tener relación”, explicó un investigador. Serían retaliaciones.

La Fiscalía avanza en las indagaciones sobre los nexos de la ‘oficina’, al parecer al servicio de narcotraficantes, y la persona que iban a asesinar.

Los investigadores siguen el rastro a otros miembros de la ‘oficina’ de cobros de la mafia que al parecer también se dedicaría a secuestrar y extorsionar a comerciantes.

Desde el día del crimen, los familiares y amigos de Neira salieron en su defensa. “Siempre supimos que se trataba de una equivocación, él no debía nada a nadie”, dijo Sergio Arciniégas, compañero de competencia de Germán Neira.

‘HAN SIDO LOS MOMENTOS MÁS TRÁGICOS DE MI VIDA’ El piloto Germán Neira murió al lado de su compañero de carreras Sergio Arciniégas. “Estábamos hablando cuando escuché como pólvora y la gente empezó a correr y Germán se fue al piso. Han sido los momentos más trágicos de mi vida ”, dice Arciniégas, quien recuerda a su amigo –con quien corría desde años atrás– como un reconocido empresario. “No tenía enemigos ni le debía nada a nadie. Era un buen padre y esposo. Desde el principio la familia y todos teníamos la certeza de que fue un error. Yo sabía quién era él porque no teníamos secretos; nunca peleaba con nadie”.

Recuerda que esa día estuvieron en la reunión de pilotos y el mecánico cambió el carro de sitio y “ desafortunadamente lo dejó donde no debía”.