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Tras la Guerra Fría, los espías están de regreso

Los servicios secretos rusos se encuentran ahora mismo en un nivel de actividad como no se había visto desde la Guerra Fría.

03 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Eso asegura una investigación del diario británico The Sunday Times basada en información confidencial proporcionada por altos funcionarios estadounidenses.

Según el reportaje, ningún país del mundo es en la actualidad tan activo como Rusia en el intento de acceder a secretos de las potencias occidentales, principalmente estadounidenses, pero también europeas.

La agencia rusa a la cabeza de estas actividades es el SVR, como se rebautizó a la caída del comunismo a la división de actividades exteriores del KGB.

Según el diario británico, su red actual de agentes encubiertos en Estados Unidos está recopilando información sensible sobre tecnologías de vanguardia, civil y militar, que incluyen proyectos todavía en desarrollo.

Yuri Shvets, ex agente del KGB, declaró al diario: “En los días de la Unión Soviética, el número de espías en el exterior era limitado porque tenían que estar inscritos en una embajada, en las misiones comerciales o en la agencia de prensa TASS. Ahora, casi cualquier compañía con actividades en el extranjero está siendo usada por el servicio secreto para operaciones de inteligencia”.

La comunidad de inteligencia occidental considera que, desde que Putin se convirtió en presidente ruso, Moscú ha reconstruido una red de agentes en Estados Unidos y Europa que había sido casi desmantelada en la transición del comunismo a la democracia.

El mismo Putin sirvió 16 años como agente del KGB, algunos de estos años en la extinta Alemania Oriental.

Con los años y la llegada de la democracia, Putin llegó a liderar el FSB, servicio secreto interior.

Acceso a información sensible Según Shvets, el FSB no solo actúa dentro de Rusia, también lo hace en Estados Unidos con agentes que intentan reclutar a especialistas estadounidenses que trabajen sectores con acceso a información sensible.

Las actividades del SVR en Estados Unidos y otros países occidentales se hicieron notorias cuando Canadá expulsó en diciembre a un ciudadano ruso con un pasaporte canadiense falso.

El detenido alegó ser guardaespaldas y asesor de viajes, pero lo oficiales de contrainteligencia consideraron que estaba en Montreal porque es el punto principal de la industria aeroespacial de Canadá y porque, con un pasaporte canadiense, podía viajar libremente por Estados Unidos.

El incremento de las actividades de inteligencia rusas en el exterior es una muestra más de la pretensión de Putin por recuperar para su país el orgullo perdido tras la desmembración de la URSS y del nuevo poder económico que dan a Rusia los elevados precios del petróleo y el gas.

Las relaciones entre Estados Unidos y Rusia son las peores desde la época soviética y ya se habla de una nueva guerra fría, al menos retórica.

De otra parte, la muerte por envenenamiento de Alexander Litvinenko en Londres hizo saltar las alarmas en Europa.

Litvinenko, antiguo agente del KGB, fue envenenado, según Londres, por Alexander Lugovoi, otro ex agente ahora convertido en empresario.

Nadie acusa directamente al Kremlin, pero nadie duda de que estos hombres están bajo su control.

''Ahora, casi cualquier compañía rusa con actividades en el extranjero está siendo usada por el servicio secreto del país para ejecutar operaciones de inteligencia”.

Yuri Shvets, ex agente del KGB.

‘Rusia, en busca de secretos militares clave’, dice experta BRUSELAS La agenda europea muestra una cada vez mayor presencia de la diplomacia y los servicios secretos rusos.

EL TIEMPO habló con Katinka Barysch, directora del programa de Rusia del Centre for European Reform, una institución de estudios críticamente europeísta con sede en Londres.

¿Está de acuerdo con ‘The Sunday Times’ en que Rusia está reforzando sus servicios secretos? Los servicios secretos rusos no habían reducido tanto sus capacidades interior y exterior como se había hecho creer. Incluso en los tiempos de crisis a principios de los 90, los agentes rusos siguieron siendo activos en todo el mundo, principalmente en E.U. y Europa Occidental, pero también en Europa Oriental.

¿El espionaje es equiparable al de la Guerra Fría? No. Hay menos espionaje interno, porque aunque Rusia no sea una democracia exactamente homologable a las democracias occidentales, aunque a veces tienda hacia cierta forma de autoritarismo, tampoco es un Estado policial como las antiguas dictaduras soviéticas. Y también hay que ver que Rusia siente menos enemigos externos que hace décadas. Donde sí parece que están reforzando sus capacidades de infiltración es en el espionaje industrial y obtención de secretos de alta tecnología, civil y militar.

¿Cree que el Kremlin organizó el asesinato de Litvinenko? El Kremlin lleva meses repitiendo que no tuvo nada que ver. De todas formas, el mismo hecho de que un Gobierno que se dice democrático se vea forzado a negar su participación en un asesinato de este tipo provoca dudas.

Se vuelve a mirar a Rusia con desconfianza.

Las sospechas sobre Rusia aumentan porque el asesinato de Litvinenko se produjo justo después del de la periodista Anna Politkovskaya, a quien Litvinenko conocía. Además, el propio Litvinenko dijo que estaba investigando quién había matado a Politkovskaya. Y, lo más peligroso para el gobierno ruso, quién había dado la orden de matarla.

Reclutan damas para ser agentes BRUSELAS Los servicios secretos británicos (MI5) han lanzado en las últimas semanas una campaña de publicidad poco habitual. El MI5 colocó anuncios publicitarios en el Metro de Londres y en los autobuses de muchas ciudades británicas con los que espera reclutar unos 500 agentes secretos, la mayoría mujeres, para la lucha contra el terrorismo.

Además de espías, la campaña va dirigida a la contratación de conductoras, lingüistas, agentes de vigilancia y expertas en nuevas tecnologías.

Lo más llamativo fue la colocación de anuncios dirigidos a mujeres de minorías étnicas.

En los anuncios se explica que las candidatas pasarán una primera selección frente a un panel de agentes secretos y varias entrevistas. Si superan esta primera fase accederán a una segunda en la que se les impartirá un curso de 75 días sobre técnicas básicas de espionaje. A partir de ahí, continuarán formándose como cualquier agente secreto y no estarán operativas para actuar como tales hasta pasados dos años. El MI5 dice que está especialmente interesado en mujeres que hablen árabe o urdu ( Pakistán e India).

Los servicios secretos aseguran a las futuras aspirantes que “tendrán un ambiente de trabajo familiar”. Y llegan a decir que “no es importante el atractivo físico porque el servicio no usa esas técnicas”.

El papel de las mujeres en la inteligencia británica es similar al de los hombres. En 1974 se incorporó al servicio Eliza Manningham-Buller. Su primera tarea fue transcribir conversaciones telefónicas. En la actualidad es la directora general del MI5.