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Muebles a punta de palos de café

De uno de los palos de café que se salvó de la última soca (corte) correspondiente al 20 por ciento del millón 100 mil hectáreas del cultivo que hay en el país, salió parte de la alacena, el poyo y la cava de una amplia cocina que disfrutan hace dos meses los propietarios de varios apartamentos en Sabaneta (Antioquia).

02 de junio 2007 , 12:00 a.m.

A primera vista parece una madera cualquiera. Pero de cerca, cuando se toca el material, un pequeño olor a café y unos puntos negros que contrastan con el color del grano develan su origen: pura y legítima madera de café.

Desde hace un año, un grupo privado de construcción llamado Monarca se propuso exponer en cuanto congreso inmobiliario hay, un proyecto utópico: producir de un palo de café madera tan resistente como un fino roble o pino.

Y hoy es una realidad en parte de los 712 apartamentos del Plan Parcial Caminos de la Romera, en Sabaneta (Antioquia), también se conocido como Aves María. Se trata de un megaproyecto urbanístico con centro comercial, parque temático y hasta la llamada Torre del Faro, que será más alta que la fallida Torre de la Escollera, en Cartagena .

“Ahora podemos mostrar con orgullo que esa idea loca del café sí es realidad y que puede ser un proyecto enorme para Colombia”, explica Henry Alonso Madrid, gerente de Monarca, quien montó una pequeña fábrica cerca al megaproyecto urbanístico para tratar la madera de café.

Industria de 250 mil empleos La iniciativa, conocida por el propio presidente Álvaro Uribe e impulsada por el famoso cafetero Ernesto Garcés, pretende convertir 1.200 millones de palos de café al año –que son cortados y quemados a pérdida en la llamada soca cafetera–, en madera fina y sólida para la fabricación de muebles, cocinas y sillas.

En total, el país estaría en capacidad de producir 24 millones de rastras de madera de café, es decir, 4 millones de metros cúbicos del material.

Incluso, se habla de que sería una industria de 250 mil empleos directos.

“La madera de café es perfecta y durable para este tipo de sector, además de que sobra en el país –explica Alina Restrepo, ingeniera de producción y directora del proyecto–. Podría, incluso, conservar unas 120 mil hectáreas de bosques nativos”.

Lo más llamativo es que podría generar nuevos ingresos para las casi 566 mil familias productoras del café en el país que no solo tendrían ventas por la bebida sino también por el palo que la produce.

Sin embargo, algunos miembros de la Federación Nacional de Cafeteros, que también conocen el proyecto, ven riesgos en la propuesta, pues la promoción del corte de los palos de café para madera podría generar reducción en la producción del grano.

“Es un proyecto que ya es realidad. Va por buen camino y estamos dispuestos a que se convierta en una política de Estado”, insiste Madrid.

Los promotores de la madera del café preparan la compra de maquinaria para crear la primera planta piloto de producción del material en La Estrella (Antioquia) a partir de agosto y que tendría capacidad para producir mil metros cúbicos de los tarugos.

La conversión 1. El palo de café debe ser conservado en un lugar fresco. Se lleva a una máquina especial que corta la corteza.

2. El palo se mete a unos hornos especiales para seguir conservando una humedad homogénea y mantener su densidad de 0.91.

3. Los palos se meten en una moldura que le da cuatro caras perfectas. Queda con un diámetro no menor de 6 cms. y una longitud menor de 50 centímetros.

4. El material pasa después a un proceso llamado Finger y empieza el proceso de ensamble y construcción de muebles, sillas, etc.

''Es un proyecto que ya es realidad. Va por buen camino y estamos dispuestos a que se convierta en una política de Estado”.

Alonso Madrid, gerente del proyecto Monarca