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Poncho, revitalizado por el premio Grammy

La noche de noviembre del año pasado en que Los Hermanos Zuleta obtuvieron el primer Grammy vallenato, Poncho solo vio la estatuilla de lejos. Porque no llegó a tiempo. Solo hace tres meses, el gramófono dorado llegó a su casa de Valledupar.

01 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Desde entonces, Poncho lo ha tenido a la mano y lo ha paseado orgulloso por todos lados y ahora más, porque estrena el disco Colombia canta vallenato, con el acordeón de Gonzalo ‘El Cocha’ Molina, que lo acompaña hace más de un año.

En el patio de su casa, en Valledupar, Poncho se ve muy distante de la voz alterada que se indignó por radio ante una grabación apócrifa de una voz similar a la suya dándole vivas a los ‘paracos’. “Era un montaje –afirma–.

Como los que hacen con imágenes en las revistas pornográficas que cogen la cabeza de uno y le ponen cualquier cuerpo. Hice la aclaración oportuna”.

El tema muere ahí, porque le traen el Grammy y lo ponen sobre la mesa.

“No sabe lo motivante que es –dice del trofeo–, porque El Grammy es como el mismo Nobel. Siente uno que sembró en buena tierra. Porque se hizo justicia con el folclor. Porque llevamos estos 40 años de vida artística con dignidad, amor y respeto. Llegamos con esto a la cúspide, al pináculo de la fama”, pese a lo que dice, su tono es sencillo.

En casa, ‘El Pulmón de Oro’, se muestra apacible, más cercano a la inspiración que la naturaleza le dio a su canto. Y es más fácil imaginarlo pendiente de su finca, bautizada Mi Salvación, la que lleva el nombre de la primera canción que compuso en la vida.

Es hora de hablar del álbum: “Lo tenía armado cuando estábamos en Nueva York –dice–. Pero con el premio dije que había que meterle más fuerza. Hice una recomposición, cambié cinco obras para refortalecerlo. Me dediqué más. En 15 días hago un trabajo. Esta vez, me di dos meses. Quitaba y ponía, quitaba y ponía, hasta que me dije: ‘Este es el disco que le voy a ofrecer al mundo entero, porque hasta allá nos ha llevado el Grammy”.

Del álbum, la primera canción que llegó al público es Tilín tilán, de Fabián Corrales.

La conversación vuelve a los recuerdos, a la rivalidad que la gente quiso alimentar entre él y Jorge Oñate: “Lo hacían porque fuimos los que empujamos el vallenato. Nos enfrentaban, nos ponían mano a mano a ver quién canta más”. En realidad, admira a Oñate. Por su talento y su temperamento terco y peleador.

“En cambio –bromea– yo no peleo ni con mi mujer. Uno puede molestarse por circunstancias, pero eso se maneja”.

‘‘El grupo se llama Los Hermanos Zuleta, aún con ‘El Cocha’. En cualquier momento Emiliano dice: ‘Mi cupo, que voy pa’dentro’”.

Así recuerda sus comienzos...

Son 40 años de carrera como cantante. Pero mucho antes, Poncho Zuleta sabía que ese era su destino: “De chiquito cantaba solo por allá en el monte, porque me daba pena. Lo hacía por probarme yo mismo. Después fui cogiendo confiancita y participando en las parrandas. Por supuesto, ser hijo del Viejo Emiliano (Zuleta Baquero), hizo que la gente me buscara. Me decían: ‘Venga a cantar, porque usted es hijo de su papá y él es gran músico”.

El nuevo álbum de Poncho Zuleta incluye 13 canciones, de autores que van desde Lisandro Meza hasta Felipe Peláez.

ELTIEMPO.COM/ Lea más de esta entrevista y una reseña de los Zuleta, por Beto Murgas, en el blog Vallenato Social Club.