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PROSTITUCIÓN MASCULINA, UNA SITUACIÓN IGNORADA

La atención a la población masculina dedicada a la prostitución en Medellín es tan nueva que apenas sí se conocen algunas cifras parciales sobre las dimensiones del fenómeno en la ciudad.

16 de enero de 2004, 05:00 am

La atención a la población masculina dedicada a la prostitución en Medellín es tan nueva que apenas sí se conocen algunas cifras parciales sobre las dimensiones del fenómeno en la ciudad.

Sólo una institución, Amigos Comunes, trabaja con ellos desde hace cerca de cuatro meses, mediante un convenio suscrito con el programa Por una Vida más Digna, de la secretaría de Solidaridad.

Amigos Comunes es una Ong que desde hace cinco años se concentra en la población gay, lésbica, bisexual y transgénero de Medellín y Antioquia. Atiende a la población masculina dedicada a la prostitución, generalmente entre los 15 y 30 años de edad, brindándole sobre todo capacitación en la prevención de las enfermedades de transmisión sexual.

Además de la asistencia a las reuniones semanales en Amigos Comunes, quienes se vinculan al programa llenan una ficha de ingreso en la que con la asesoría de los sicólogos realizan ciertos compromisos, proceso que es igual al de las mujeres dedicadas a la prostitución.

"En esa ficha, que se hace no con fines punitivos sino para ver cómo evoluciona el caso, las personas escriben, por ejemplo, que se comprometen a asistir a las reuniones", explica Ingrid Arboleda, del programa Por una Vida más Digna.

Un fenómeno ignorado.

El fenómeno ha sido tan poco explorado que no existe un censo sobre el número de hombres que ejercen la prostitución, y sólo hay cifras parciales.

El director de Amigos Comunes habla de más de 100 sólo en el parque Bolívar y sus alrededores, mientras que Por una Vida más Digna afirma que existen 47 travestis que ejercen la prostitución en ese mismo lugar. Otros sitios son Lovaina, la 30 y el parque San Antonio.

Fue una denuncia de la Junta de Acción Comunal la que hizo conscientes a las autoridades municipales sobre este fenómeno, que sin embargo no es nuevo en la ciudad. El director de Amigos Comunes recuerda que en 1920 el fotógrafo Melitón Rodríguez retrató un travesti dedicado a la prostitución y desde la década del 30 el sector de Lovaina es zona de ligue , como se conoce a los lugares donde los clientes van a buscar trabajadores sexuales.

"El fenómeno homosexual es hoy más visible, por lo que también se han hecho visibles problemas de esta población como la prostitución, que antes eran considerados sólo dentro del género femenino", afirma el director de Amigos Comunes.

Arboleda, por su parte, piensa que el programa ha ido madurando. Hace cuatro o cinco años se inició con la problemática de la prostitución femenina, pero luego se entendió que el problema tenía otras dimensiones que incluían niños, hombres y adolescentes.

Cuestión de supervivencia.

Precisamente, muchos de quienes practican esta actividad en el parque Bolívar son menores de edad, que según el director de Amigos Comunes deben llevar comida a la casa o están sin hogar.

Este es el caso de Kevin Estiven*, un niño de 13 años que salió de su casa hace cuatro meses, tras la muerte de su madre.

"Apenas llegué al parque me empezaron a mirar. Los clientes me ofrecen entre 10 mil y 15 mil pesos, por servicios como penetración y sexo oral", explica Kevin, quien afirma que es homosexual desde chiquito, decisión en la que fue apoyado por su madre.

Su jornada de trabajo empieza a la una de la tarde, y termina cuando ha hecho entre 40 ó 50 mil pesos.

"Hay días en que no hago ratos. Esos días son muy malucos porque hay que llevar plata o si no toca amanecer en la calle", explica Kevin.

Este mismo problema lo tiene un travesti de Lovaina que se hace llamar Kimberly*, quien debe pagar 10 mil pesos para poder comer y dormir en una casa de citas del sector, en la que convive y trabaja con tres travestis más.

Además de la obligación de obtener dinero para sobrevivir, estas dos personas, como muchos de sus compañeros, afirman que deben soportar el acoso de las autoridades.

Por ahora son pocos los hombres dedicados a la prostitución que se acercan a las reuniones en la sede de Amigos Comunes, porque según Arboleda muchos tienen sentimientos de vergenza, sensación de sentirse diferentes y se han acostumbrado a que los violenten.

*Nombres cambiados a petición de la fuente.