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LA PRENSA RESISTIÓ EL EMBATE DEL NARCOTRÁFICO

La prensa es la institución que mejor ha resistido el embate del narcotráfico en Colombia, pero los informadores lo han pagado muy caro, a veces con su vida.

31 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

La prensa es la institución que mejor ha resistido el embate del narcotráfico en Colombia, pero los informadores lo han pagado muy caro, a veces con su vida.

Así lo denunció ayer en México Enrique Santos, director del diario EL TIEMPO, de Bogotá, durante su intervención en la conferencia internacional Narcotráfico: periodistas bajo riesgo , organizada por la SIP.

"Decir que Colombia es el país más peligroso para ejercer el periodismo se ha vuelto un cliché, pero expresa la dramática realidad de la persistente violencia contra la prensa", dijo Santos.

En los últimos 10 años, en Colombia han sido asesinados más de 130 periodistas y varios cientos más han tenido que exiliarse.

Además, de los 60 periodistas asesinados en todo el mundo durante el año pasado, 10 de ellos murieron en Colombia.

Estas cifras ponen de manifiesto el problema de la violencia en ese país, cuya principal causa ya no es el narcotráfico sino el conflicto armado y la mal llamada "guerrilla", que durante el Gobierno de Andrés Pastrana tuvo la oportunidad de negociar y no lo hizo porque, según Santos, "se ha vuelto adicta al dinero".

"La economía de las drogas ilícitas es hoy el combustible de la maquinaria que financia a la guerrilla y los paramilitares", aseguró el director de EL TIEMPO durante su intervención en la conferencia internacional "Narcotráfico: periodistas bajo riesgo".

Esta reunión, que comenzó ayer en la ciudad mexicana de Tijuana, fronteriza con Estados Unidos, está organizada por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y reúne a autoridades, editores y periodistas de México, E.U., Colombia, Venezuela, Uruguay y República Dominicana.

Según Santos, presidente de la Comisión de Periodistas en Riesgo de la SIP, "la economía de la droga no tiene ideología, ya que financia por igual a la guerrilla y la contraguerrilla".

"El narcotráfico ha contaminado todas las instancias del país, pero significativamente una de las que más ha resistido ha sido la prensa", subrayó.

Los medios de comunicación colombianos se convirtieron en los años 70 y 80 en "la última trinchera ante el avance apabullante de las drogas, que han conseguido corromper a la Policía y a las autoridades", afirmó Santos.

Recordó que el asesinato en 1985 de su colega Guillermo Cano, director de El Espectador, provocó la primera reacción masiva de todos los periodistas colombianos.

Por ello, recomendó a sus colegas mexicanos que se miren en el espejo de Colombia, "donde el 85 por ciento de los asesinatos de periodistas queda impune", porque "cuando el narcotráfico se consolida, acaba atentando contra la prensa".

"El narcotráfico tiene una dinámica muy peligrosa porque se sabe adaptar a todas las circunstancias. Hoy ha aprendido de los errores de sus antecesores y los grupos armados han desplazado a los grandes carteles", afirmó.

El ambiente de intimidación y terror impuesto por la guerrilla y los paramilitares es tan grande que las emisoras locales han dejado de realizar informativos y sólo emiten programas musicales.

Santos dijo que E.U. ha tomado a Colombia como experimento de su política antidrogas, pero criticó la concepción errónea de este problema, porque el eje fundamental de la lucha antinarcóticos se apoya en el aspecto más débil de esa cadena, los campesinos que cultivan la droga.

Hoy termina la conferencia internacional Narcotráfico: periodistas bajo riesgo , organizada por la Sociedad Interamericana de Prensa. En la última reunión se sacarán las conclusiones más importantes del evento.