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LA MUJER DE LOS FLECHAZOS

El arco de Viviana Rosero Gamboa, vallecaucana de 22 años, es más grande que ella. Pero lo dispara, si no con la misma potencia, al menos con las mismas ganas que el rey Ulises cuando volvió a Itaca para matar a los pretendientes de su mujer.

19 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

El arco de Viviana Rosero Gamboa, vallecaucana de 22 años, es más grande que ella. Pero lo dispara, si no con la misma potencia, al menos con las mismas ganas que el rey Ulises cuando volvió a Itaca para matar a los pretendientes de su mujer.

Ella mide 1,60 y el arco 1,65. Lo compró en Bogotá, de segunda, en 1998, por 400 dólares. Uno bien bueno y fino , como dice ella, vale cinco millones de pesos y hay que traerlo de Estados Unidos o de Europa.

Con su arco, al que cuida como si fuera su osito de felpa y que tiene brazos de carbón y grafito y empuñadura de aluminio, ganó hace poco dos medallas de oro en la Copa Internacional de Bogotá, Festival de Verano, categoría novatas.

Esta fue la primera incursión importante y exitosa de la Liga Vallecaucana de Arco, creada hace un año y medio al escindirse de la Liga de Tiro. Valle fue con nueve arqueros y trajo 14 medallas, entre ellas 6 de oro. Pero el torneo lo ganó Antioquia, potencia nacional en esta disciplina.

Viviana no solo hace prácticas de tiro todos los días, de 6:30 a 9:00 p.m., cuando dispara un promedio de 90 flechas, sino que hace prácticas de publicidad en una empresa multinacional. Se graduará de publicista en la universidad Santiago de Cali en diciembre.

Es la única arquera que hay entre un millón 200 mil mujeres que viven en Cali. La hija del ingeniero William, que tiene un almacén de artículos médicos, y de la contadora María Elena, sueña con llegar a unas olimpiadas cada vez que abre una de las ventanas de su casa de Miraflores.

Este es un deporte que no es muy difícil. Es de proponerse y de mucha concentración , dice la joven, que se enamoró de la arquería cuando fue a un intercambio estudiantil en Estados Unidos. Lo importante es trabajar y trabajar, porque si no el arco te toma ventaja. No es fácil manejar 39 libras de presión .

Viviana dispara y da en el blanco; dispara nuevamente y la flecha se va a un lado. Hay que buscarla: cada flecha vale al menos 11 mil pesos. Grita: flecha perdida!, y todos acuden a buscarla. Y la encuentran. Es como un rito.

Esta joven caleña se ha concentrado en el arco y en las flechas y en cómo realizar movimientos iguales en cada disparo.

Su objetivo principal es ir a la Selección Colombia. Pero si por alguna razón no lo logra, quisiera ser la mejor copy en una agencia de publicidad. Tan certera y tan veloz como una flecha.

Foto Carlos Ortega / EL TIEMPO.

Viviana Rosero, quiere representar algún día a Colombia enlos Juegos Olímpicos, y se está preparando para lograrlo.