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DEVUELVEN A DESPLAZADOS

En la madrugada del sábado pasado los pacientes del hospital Mario Correa Rengifo, en el occidente de Cali, amanecieron con nuevos vecinos. Unos llegaron con maletas, otros con colchones, niños en brazos y lo poco que pudieron traer desde Santander de Quilichao.

19 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

En la madrugada del sábado pasado los pacientes del hospital Mario Correa Rengifo, en el occidente de Cali, amanecieron con nuevos vecinos. Unos llegaron con maletas, otros con colchones, niños en brazos y lo poco que pudieron traer desde Santander de Quilichao.

De ese municipio del norte del Cauca, 58 desplazados, la mayoría del alto Naya, viajaron la noche del viernes rumbo a Cali, en busca de un albergue. Pero ayer, la Alcaldía de la capital del Valle los devolvió al Cauca porque el Municipio no cuenta con los medios para atenderlos. En Cali hay más de 18.000 desplazados de los 37.000 que hay en el Valle.

Muchos de los peregrinos habían partido desde el albergue de la Red de Solidaridad del Cauca en buses escaleras y algunos intermunicipales. Otros lo hicieron en camperos y en vehículos de particulares, que los recogieron a lo largo de la carretera Panamericana.

Aunque ha transcurrido un año desde la masacre de más de 40 personas a manos de los paramilitares en la cadena montañosa, en límites entre Valle y Cauca, los desplazados del Naya siguen buscando un sitio para establecerse.

Los que llegaron a Cali en la noche del sábado ocuparon la colina frente al hospital Mario Correa y allí permanecieron durante 12 horas hasta que la Policía y la consejera de Paz de la Alcaldía de Cali, Alba Luz Pantoja, llegaron a convencerlos de que evacuaran de manera voluntaria.

Muchos de ellos pasaron la noche del sábado en casas de amigos y familiares de desplazados de otras zonas del Valle, quienes están asentados en la ciudad.

Pantoja dijo que los desplazados aceptaron marcharse.

FOTO. Carlos Ortega / EL TIEMPO.

Desde la masacre de más 40 campesinos en el Naya, ocurrida en Semana Santa del año pasado, los campesinos de esa región deambulan por poblaciones del Cauca y Valle en busca de protección.