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PARA SABOREAR EL PAÍS

La longaniza de Sutamarchán (Boyacá), las arepas paisas, los tamales tolimenses y la fritanga de Cundinamarca son los pretextos que los realizadores de Sabor a mí han usado para contar por qué somos colombianos y no otra cosa.

18 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

La longaniza de Sutamarchán (Boyacá), las arepas paisas, los tamales tolimenses y la fritanga de Cundinamarca son los pretextos que los realizadores de Sabor a mí han usado para contar por qué somos colombianos y no otra cosa.

El programa, que se emite por Señal Colombia los viernes a las 11 a.m., se ha convertido en una rico plato que mezcla géneros como crónica, documental, entrevista, magazín y video arte para dar un delicioso paseo por el país. Así, mientras se mete a las cocinas de los campesinos y los habitantes de las poblaciones, los televidentes van conociendo el paisaje y las costumbres de cada región.

Esto se logra a través de una agradable conversación entre Oscar Alvarez, conductor del programa, y los cocineros invitados. Ellos, a medida que mezclan la sal, los cominos, la pimienta y el ajo, dejan salir los dichos y los chistes de su región. Estas conversaciones espontáneas no se editan , dice Fredy Cusguen, el director.

Esa es gran pimienta del programa: es autóctono, pero hecho con calidad. Se utiliza una buena musicalización y las cámaras sueltas tienen una razón de ser a la hora de mostrar tanto platos como invitados y paisajes.

Cusguen dice que el espacio se inspiró en las propuestas audiovisuales que llegan a través de canales como People and Arts o Discovery. Durante cinco años el proyecto estuvo dándole vueltas en la cabeza, pero era consciente de que este tipo de programas es muy ladrilludo y por eso quería encontrar una propuesta que rompiera el esquema del programa gastronómico común y corriente, de turismo normal o el cultural aburrido.

Del recorrido por Colombia solo les falta visitar Chocó, Amazonas y San Andrés. Ante la pregunta obligada de si es muy peligroso desplazarse por Colombia, dice que hasta ahora no han tenido problemas y que, incluso, lo que ha aprendido con el programa es que siempre hay gente colaboradora.

Por esto el guión con el que salen de Bogotá casi nunca se sigue. Al llegar a cada población encuentran que puede haber otro plato típico o que una charla ante un cuatrero en Puerto Gaitán puede encajar perfecto con una receta de cocina.

Con la experiencia vivida en el país, el realizador espera emprender una travesía igual por el sur del continente; para entender por qué somos suramericanos y no otra cosa.

Fotos:.

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