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TENEMOS LO QUE MERECEMOS

El papel de idiotas útiles que hacemos los periodistas en el circo de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) no tiene nombre. Quienes toman las decisiones nos buscan cuando quieren desviar la atención, nos hacen correr tras ellos y desinformar y al final, cuando ya nos les servimos, muestran sus verdaderas cartas.

18 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

El papel de idiotas útiles que hacemos los periodistas en el circo de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) no tiene nombre. Quienes toman las decisiones nos buscan cuando quieren desviar la atención, nos hacen correr tras ellos y desinformar y al final, cuando ya nos les servimos, muestran sus verdaderas cartas.

Así se cocinó la virtual elección del señor Gabriel Camargo como nuevo presidente de la FCF. Un día el cargo era para Hugo Prieto (Santa Fe), otro para Hernán Yunis (Junior) y otro más para Alvaro Fina. Y nosotros corrimos tras lachivai mientras Fina y Camargo decidían que la presidencia no saldría de sus manos. Mientras nosotros hacíamos cuentas con los votos de cada miembro de la Dimayor y nos vanagloriábamos de nuestras exclusivas fuentes de información, ellos ya sabían que los votos de Fina se endosaban a Camargo y que éste, a su vez, aseguraría de antemano con la Difútbol -léase Alvaro González- la silla presidencial. Lindo trabajo el nuestro.

Y nosotros que calificábamos al señor Fina como el gran perdedor de la semana! Ya quisiéramos todos un destino como el suyo. Qué tal? Pasar a un cómodo puesto en la Confederación Suramericana como representante de Colombia sin tener que soltar la presidencia de la Federación -Camargo, como se sabe, es una carta de Fina-, es más que un golazo.

Pero más allá de cuál sea el nombre del nuevo presidente, lo que preocupa es la mentira inmensa que quieren meternos nuestros ilustres dirigentes. Cuál renovación? Cuál cambio estructural? Cuál unión de esfuerzos para el bien del fútbol? Eso no existe. Un gremio que se reparte los cargos a dedo, que desconoce la experiencia de un hombre como Hernán Yunis, capacitado como el que más para asumir la presidencia de la FCF, y que se preocupa más por caerle bien al gobierno que por plantear una verdadera transformación en el balompié nacional, no es más que un puñado de mentirosos.

Lo sabemos ahora, después de haber sido manoseados por los dueños del poder. Por eso no podemos quejarnos cuando venga el descalabro. Nuestra gran preocupación debía ser el futuro del fútbol en Colombia y no el jugador de turno que tiene a los periodistas como una más de sus cartas. Qué pena con usted, señor aficionado, la tarea de informarlo no se hizo bien.