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EL CORAZÓN ARTIFICIAL PODRÁ SENTIR

Las válvulas artificiales que se emplean para sustituir al corazón humano próximamente tendrán emociones , comunicaron los expertos reunidos en la sesión anual de la Sociedad Europea para Organos Artificiales, inaugurada en Viena.

29 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Las válvulas artificiales que se emplean para sustituir al corazón humano próximamente tendrán "emociones", comunicaron los expertos reunidos en la sesión anual de la Sociedad Europea para Organos Artificiales, inaugurada en Viena.

Los científicos pretenden desarrollar un mando fisiológico de estos dispositivos para que se adapten a las necesidades cambiantes de oxígeno del cuerpo, puesto que "el trasto tiene que marchar con más rapidez cuando al paciente le den palpitaciones por ver a una muchacha guapa", según dijo Ernst Wolner, pionero austríaco de los corazones artificiales.

Los médicos pretenden crear un mando fisiológico inducido por el cuerpo lo más simple posible para hacer las válvulas más flexibles ante los cambios físicos o emocionales.

Para ello se han analizado miles de datos sobre el flujo sanguíneo en el cuerpo humano y se ha intentado elaborar un modelo de cálculo para el mando de las bombas.

Los corazones artificiales se han desarrollado bajo el lema de "Bridging to Regeneration" (hacer un puente para la regeneración), explicó Wolner a la prensa.

Según dijo, ahora hay ya varios sistemas que se han implantado plenamente y que se han empleado más de un año, el suministro de energía se realiza a través de la piel, por una bobina de inducción, y uno de esos pacientes ha vuelto a jugar al golf y otro a nadar.

Wolner, al igual que muchos de sus colegas, está a favor del funcionamiento paralelo de la válvula artificial, porque en el caso de que opte por el camino radical de extirpar el corazón y falle el dispositivo de sustitución, el paciente muere en tan solo tres minutos.

En el futuro, parece imaginable que los sistemas de "puente" se usen también para provocar la regeneración del corazón con métodos de la terapia de células madre, induciendo la formación de nuevos vasos sanguíneos en el corazón.

Por lo demás, el congreso se centra también en el "hígado artificial", sector en el que la Universidad del Danubio de Krems, en Austria, ha desarrollado un sistema de desintoxicación de la sangre cuyo precursor ha sido certificado recientemente por la UE.

Este sistema se basa en la separación del plasma de la sangre intoxicada por fallo del hígado para depurarlo en un segundo ciclo con unas bolitas absorbentes.

Según Dieter Falkenhagen de la Universidad de Krems, los sistemas de sustitución del hígado se pueden emplear durante ocho a diez días, y el hígado de algunos pacientes se regenera en este tiempo.

En el congreso se supo que en Berlín ha sido inventado un órgano híbrido complicado entre células y reactor biológico, mientras en Los Angeles (EEUU) se dispone de un sistema menos complicado para sustituir el hígado temporalmente que recurre a células congeladas.