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OROCUÉ, LA VIDA DE LA LLANURA

Este municipio del sur de Casanare, es tierra de llaneros, indios sálivas y guates. Partiendo de Yopal, la capital casanareña, se puede llegar por vía área en solo 30 minutos y por tierra en cuatro horas, transcurso donde el turista disfruta de la sabana llena de ganaderías que no tienen cerca o fronteras, donde los esteros y los morichales, adornan la tierra plana.

29 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Este municipio del sur de Casanare, es tierra de llaneros, indios sálivas y guates. Partiendo de Yopal, la capital casanareña, se puede llegar por vía área en solo 30 minutos y por tierra en cuatro horas, transcurso donde el turista disfruta de la sabana llena de ganaderías que no tienen cerca o fronteras, donde los esteros y los morichales, adornan la tierra plana.

Algunos escritores lo llamaron el Sultán de la Llanura o Perla del Meta , otros comentaron que el significado del nombre Orocué tiene varias versiones; la primera es de un viejo patriarca de Orocué, quien afirmó que el vocablo es yaruro y quiere decir lugar para pescar, y el segundo de la indígena sáliva Carmelita Chamarraví, quien decía que era lugar de descanso, para luego pescar. Otros que quiere decir oro y cuero.

Pero más que su riqueza petrolera que se explota en la zona, este municipio goza de una completa tranquilidad a orillas del río Meta. Lo atractivo de Orocué, en medio de la violencia que vive el país, es la tranquilidad. Es la otra Colombia, que muchos casanareños y colombianos deben conocer , afirma la comerciante Leticia Camacho de Vidal, de 60 años, quien ha pasado toda su vida en esta población.

Fundada en 1850 por el francés Antonio Lessioni, quien hizo el trazado de la plaza principal y construyó a sus alrededores pequeñas casas de bahareque y palma con la colaboración de la tribu indígena Sáliva, hoy solo queda el recuerdo de aquellas calles polvorientas, porque se levanta una población prospera y amable.

Orocué, esta enmarcado por los ríos Guanapalo y Guarimena, y al sur el río Meta. En este último fue sede de la Aduana del Meta durante cerca de 60 años, dicen sus pobladores que por allí llegó la primera Coca-Cola a Colombia.

Por menos de 150 mil pesos los turistas pueden disfrutar de tres días de estadía en el Centro Turístico de Orocué, gozando de una completa paz con la naturaleza. Tiempo en que los guías autóctonos de la región los pueden llevar a conocer las sabanas inundables de la llanura colombiana en los módulos reticulares; la zoocría del caimán llanero, que esta en vía de extinción; alguno de los tres resguardos indígenas y para los enamorados un atardecer llanero en el parque Wissirare.

Orocué, tiene gente hospitalaria y amable, perfecta para enamorados y retiros espirituales, porque no hay inseguridad, es un paraíso donde se respira aire puro , comento el alcalde Monchi Yonaby Moreno Gua.

NO OLVIDE VISITAR.

Parque Wissirare Es un parque natural de 1.269 hectáreas inundables, ubicado a 17 kilómetros del área urbana de Orocué, donde habitan aves como: garzas reales, paletas, morenas y zamuras; corocoras, grises y blancas; garzones (soldado y huecito), gabanes; patos como el guirirí, careto, carretero, zumbador y aves asociadas al medio acuático.

También hay reptiles representativos del grupo crocodilidos como babillas y cachirries; lagartos matos, iguanas y gran variedad de lagartijas, es así como la talla de estos reptiles oscila entre 20 centímetros a 3,5 metros como es el caso de la babilla.

Sin dejar de lado los peces como curitos, nicuros, ronchos, guabinas, caribes, algunos de ellos considerados por los nativos de la región como afrodisíacos.

Zoocriadero de Caimán.

A menos de 20 minutos del casco urbano de Orocué hay un zoocriadero de caimán llanero, allí el turista puede observar la recuperación de la especie, desde los encierros de reproducción pasando por tanquillas de cría y levante, hasta la incubación. En la actualidad tienen dos machos y seis hembras.

Otros lugares.

El río meta y sus playas donde pueden dar un paseo en chalupa, las ruinas del resguardo El Consejo y de más resguardos indígenas que incluyen costumbres e idiosincrasia.

El Puente de madera en la vereda Parabare con 2.200 metros de longitud, donde se aprecia la riqueza natural, la laguna con el mismo nombre, el puente fue construido en madera por los indígenas del sector.

Hatos legendarios como La Candelaria, Macolla de Guafa, Santana, allí los turistas pueden observar abundancia de chiguiros, babilla y venados, estos solo se visitan con previa autorización de los propietarios.

Carimagua, granja experimental conformada por ocho hatos en un área total de 22.700 hectáreas, centro piloto para investigación de pastos y forrajes. Para llegar allá hay un carreteable de aproximadamente 4 kilómetros desde el casco urbano de Orocué.