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ABORÍGENES SE LES MIDEN AL TÉ DE KOKA

Desatanizar la coca para que el país conozca los valores culturales y medicinales de esta planta, es el fin del proyecto te kokasana que presentó la Fundación Sol y Serpiente de América, durante la II Feria de Colonias, realizada en Bogotá hace una semana.

16 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Desatanizar la coca para que el país conozca los valores culturales y medicinales de esta planta, es el fin del proyecto te kokasana que presentó la Fundación Sol y Serpiente de América, durante la II Feria de Colonias, realizada en Bogotá hace una semana.

Miguel Chindoy y Fredy Chicangana, aborígenes del valle del Sibundoy (Putumayo) y de la comunidad Yanacona de Rioblanco (Cauca), son los gestores del proyecto que vincula a 90 familias de los dos departamentos.

El país sigue desconociendo las propiedades de este vegetal y por eso hay apatía, indiferencia y prevención, pero queremos aclarar que hablar de hoja de coca no es lo mismo que cocaína, por eso la escribimos de la forma tradicional: con k , dice categóricamente Fredy.

Los indígenas advierten que hay aspectos de los productos nativos que se están perdiendo como la quinua, el amaranto, el chachafruto, alimentos que han sido utilizados por los mayores y gracias a la discriminación, poco a poco se han ido acabando, entre estos la hoja de coca.

Además de ser un elemento espiritual es muy nutritivo. Nuestros mayores nos han enseñado a masticarlo diariamente porque con el se hacen grandes jornadas de trabajo y jornadas espirituales de limpieza y de curación .

Este definen ellos, es un proyecto de autosostenimiento familiar y al mismo tiempo una defensa de la hoja de coca, es un proyectao cultural.

Aclaran que cuando le apuntaron al proyecto, también trabajado por la comunidad Nasa del Cauca, para que algún día en Colombia la coca se estime tanto como lo es en Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay y que no se ligue con el narcotráfico.

Estamos en la fase de producción y promoción y es parte componente del proyecto la socialización en colegios y centros educativos para el buen uso de la koka. Esto implica un trabajo de reorientación, clarificación y redignificación de la koka misma y eso lo logramos desde la experiencia indígena, además universidades como Harvard y también el Invima tienen estudios completísimos sobre sus propiedades , dice Chindoy.

Chindoy agrega que la reacción de la gente ha sido muy interesante pues dicen, antes la vendían en las boticas o las abuelas la utilizaban para el dolor de estómago, para curar enfermedades por frío y que lo que se quiere es volver a esa memoria que se ha ido perdiendo.

FOTO/José Miguel Palencia EL TIEMPO.

Los indígenas sacaron al mercado 3.000 cajitas y quienes viajen fuera del país podrán llevar una por pasajero.