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LA AGRICULTURA: EL SALVAVIDAS DE BRASIL

Mientras su moneda se desploma y la industria tambalea, un área de la economía está salvando a Brasil de una miseria mayor: su sector agrícola.

16 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Mientras su moneda se desploma y la industria tambalea, un área de la economía está salvando a Brasil de una miseria mayor: su sector agrícola.

La agricultura se expandió un 4,4% en el primer trimestre, frente al mismo período de 2001, mientras que los servicios crecieron menos de la mitad de esa cifra y la industria se contrajo severamente.

La agricultura ha servido como control de la inflación: el aumento de las exportaciones de productos como la soya, el jugo de naranja, el azúcar y la carne, por un total de cerca de US$17.000 millones el año pasado, fueron decisivos para el pequeño superávit comercial de 2001.

En un año en que la moneda brasileña ha caído cerca de un 28% por la preocupación de que en las elecciones presidenciales de octubre se declare vencedor un candidato de izquierda, la agricultura ha impedido que una mala situación se volviese mucho, mucho peor , dice Amaryllis Romano, analista del sector agrícola. De hecho, la devaluación de la moneda ha ayudado a los exportadores agrícolas, abaratando sus productos y haciéndolos más competitivos en el extranjero.

Las industrias relacionadas también se están beneficiando. En el primer semestre, las ventas de maquinaria agrícola han aumentado más de 20%. En contraste, las ventas de autos han caído considerablemente. Y aunque el empleo ha bajado en las ciudades, el campo experimentó un incremento de puestos de trabajo el año pasado, según datos recientes.

Hasta hace 15 años, ésta era una de las industrias más atrasadas de Brasil, obstaculizada por subsidios gubernamentales y anquilosadas prácticas administrativas. Esta fue la primera industria brasileña en atravesar un proceso de reforma interna y entrar en la economía global , dice Roberto Rodrigues, presidente de la Asociación Brasileña de la Industria Agropecuaria.

El sector agropecuario se está beneficiando de mejor tecnología y la aparición de una nueva generación de gerentes con una visión global. El resultado se ha dejado ver en sectores como el algodón, donde Brasil pasó el año pasado de ser un importador a un exportador neto.

No todos los sectores agrícolas están disfrutando de buenos tiempos, pero el colchón agrario es significativo en este enorme país. Romano dice que la producción de alimentos suma el 22,5% del Producto Interno Bruto brasileño. Pero cuando se tienen en cuenta el procesado de alimentos, la distribución y la venta minorista, la contribución alcanza al 38%.