Archivo

GUSANOS DE SEDA

Uno no puede ocultar cierta sonrisa socarrona de admiración y envidia hacia ese cacique y patriarca, que gracias a su habilidad, picardía, y abierta sinverguencería, logró que cada uno de los miembros de su numerosa familia, indistintamente de su edad, género o estado mental, se posaran como gusanos de seda en el presupuesto nacional.

28 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Uno no puede ocultar cierta sonrisa socarrona de admiración y envidia hacia ese cacique y patriarca, que gracias a su habilidad, picardía, y abierta sinverguencería, logró que cada uno de los miembros de su numerosa familia, indistintamente de su edad, género o estado mental, se posaran como gusanos de seda en el presupuesto nacional.

Recientemente señalaba Rudolf Hommes (El Tiempo, julio 12-2002) que existen dinastías de políticos que heredan de sus padres no solo el electorado sino la uña larga. La realidad colombiana es que tan peregrinas herencias no solo se dan entre padres e hijos, sino entre esposos, hermanos, cuñados, primos, tíos y sobrinos. Y si solo heredarán los puestos, vaya y venga, pero la uña es cosa consubstancial con su condición de gusanos de seda. O sea, que los gusanos son gusanos, pero no dan seda.

El caso de los hermanos Yepes Alzate en Caldas no puede ser más ilustrativo. Según la revista Cambio (agosto 19-2002), los colácteos eran dueños absolutos de la Central Hidroeléctrica de Caldas (Chec). Ningún contratista lograba nada sin pagar comisiones al dúo fraternal. Era inútil hablar con los administradores de la Chec, ya que las decisiones las tomaban los hermanos, según declaraciones de la gerente de la empresa, Teresa Castaño.

No va a ser fácil... nada fácil...para el actual gobierno el lograr destetar a las grandes familias y castas políticas de la consumida y marchitada ubre pública. Varias generaciones de gusanos de seda no se van a dejar despojar ni a ellos ni a sus familiares de sus presas burocráticas sin dar una batalla frontal en todos los escenarios disponibles. La advertencia del Presidente Uribe en el sentido que nos les dará los Institutos descentralizados a los caciques políticos les ha hecho aullar de rabia contra el actual gobierno.

Apartar a aquellos gusanos de seda de aquel gigantesco árbol de morera que para ellos se ha convertido el presupuesto nacional va a costar sangre, sudor y lágrimas.