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NO HUBO REGAÑO : MILITARES

A pesar de que los mandos militares le bajaron ayer el tono a las enérgicas palabras del presidente Alvaro Uribe, quien les dijo que sino eran capaces de asumir su responsabilidad debían renunciar, el comandante de las FF. MM, general Jorge Enrique Mora y los generales en retiro criticaron la divulgación de la declaración del jefe del Estado.

28 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

A pesar de que los mandos militares le bajaron ayer el tono a las enérgicas palabras del presidente Alvaro Uribe, quien les dijo que sino eran capaces de asumir su responsabilidad debían renunciar, el comandante de las FF. MM, general Jorge Enrique Mora y los generales en retiro criticaron la divulgación de la declaración del jefe del Estado.

El general Mora, dijo en rueda de prensa que, si bien no había tomado el pronunciamiento de Uribe como un regaño, le preocupaba que se hubiera filtrado el contenido de una reunión que es de carácter privado.

El oficial advirtió que los consejos regionales de seguridad son reservados y, por lo tanto, sus discusiones y conclusiones no se pueden hacer públicas.

Los generales retirados Gabriel Puyana, Manuel José Bonnet y Harold Bedoya, criticaron la actitud del Presidente. Inclusive, varios de ellos se atrevieron a manifestar que ese episodio debió generar renuncias de militares.

Si a mí me llega a pasar eso, yo me retiro, pero no del salón sino del Ejército. No me hubiera aguantado. Uribe debió buscar al general en privado. Seguramente hizo lo que hizo para buscar un apoyo de la opinión pública , dijo el general Gabriel Puyana.

El ex comandante del Ejército y ex candidato presidencial Harold Bedoya Pizarro calificó las palabras de Uribe como una demostración más de su improvisación e ignorancia en temas de seguridad. Es muy fácil trapear con un general y después sacar pecho .

El ex comandante de las Fuerzas Militares Manuel José Bonnet Locarno, calificó como rutinario ese llamado de atención, pero lo que no consideró aceptable es que se haya dado a conocer.

En contraste, la actitud de los militares activos fue de acatamiento y de receptividad a la actitud presidencial. El general Pablo Rodríguez, comandante de la Brigada XVII del Ejército, en Urabá, el oficial que recibió las enérgicas palabras de Uribe por las denuncias del obispo de Apartadó sobre los retenes ilegales en el Cañón de La Llorona, dijo que no interpretaba el pronunciamiento del Presidente como un regaño.

La noticia se presentó así para causar impacto. Al contrario, estoy estimulado de que el señor Presidente esté al frente de la situación del país, de que él dé sus órdenes. Está en todo su derecho , manifestó el oficial.

Claro que somos capaces. Claro que podemos asumir nuestra responsabilidad y, de hecho, lo estamos haciendo. El día en que el Ejército no sea capaz, creo que no hay nada qué hacer , agregó Rodríguez.

Cada quien tiene su estilo, su forma de hablar. Las cosas deben decirse por su nombre y eso está bien. Los que estamos bajo su mando lo entendemos así , manifestó el comandante de la Brigada XVII.

Rodríguez aseguró que el Ejército sí está operando en el cañón de la Llorona y en toda la región del Urabá. Sin embargo, aclaró que las acciones militares se hacen difíciles por el terreno.

Otro militar activo, el general Martín Orlando Carreño, comandante de la Segunda División del Ejército, compartió la tesis de su colega de Urabá. Para Carreño, el Presidente es el jefe supremo de las Fuerzas Armadas y como tal, puede exigir que cumplamos con nuestro deber y nosotros acatamos sus órdenes".

Es un peligro.

El otro protagonista del episodio, el obispo de Apartadó, Monseñor Germán García Isaza, quien hizo la denuncia de los retenes ilegales, dijo que la filtración de esa declaración representa un peligro para él y los demás sacerdotes de la región que constantemente viajan a zonas donde hay guerrilla y paramilitares.

El alto prelado de la Iglesia Católica advirtió que es peligroso que los medios lo hayan mostrado a él denunciando a la guerrilla. Sólo mostraron esa parte. Eso lo que hace es cerrarnos espacios a mí y a mis sacerdotes .

Sin embargo se ratificó en sus denuncias sobre la constante colocación de retenes por parte de los grupos armados ilegales en la vía al mar, en el tramo conocido como el cañón de La Llorona.

Para nadie es un secreto que en ese sitio hay retenes y que lo atajan a uno a cada rato. Eso lo conoce todo el mundo , agregó Monseñor García.

Sobre su participación en el consejo de seguridad, el obispo de Apartadó dijo que los sacerdotes católicos conocen muy bien la zona y llegan hasta lugares donde no llegan las autoridades y, por lo tanto, la información sobre la región la deben conocer los mandos militares y el Gobierno.

Mi afán de estar en ese consejo era evitar que muchas comunidades que hoy están bajo la presión y habitan con la guerrilla y los paramilitares, sean víctimas de enfrentamientos y paguen las consecuencias , puntualizó.

Monseñor García recibió el respaldo de la Conferencia Episcopal, que, a través de su vicepresidente, Monseñor Augusto Castro, aseguró que los sacerdotes católicos tienen el derecho y el deber de ayudar a las comunidades de las zonas donde habitan.

Es una alerta.

El Gobierno, a través de la ministra de Defensa, Martha Lucía Ramírez también le bajó el tono a la polémica, pero advirtió que es necesario que la Fuerza Pública no siempre esté a la defensiva.

Si ya sabemos que hay sitios en donde está la guerrilla, necesitamos que la Fuerza Pública esté presente para que no se den hechos qué lamentar , dijo la funcionaria.

Sobre el tomo utilizado por el Presidente, la Ministra dijo que es bueno, porque es una alerta para todos los colombianos .

FOTO/Mauricio Moreno EL TIEMPO.

El comandante de las FF.MM., general Jorge Enrique Mora, dijo que no hubo jalón de orejas del Presidente a los militares, pero manifestó su preocupación por que se haya hecho pública una declaración de una reunión privada.