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SE AHONDA EL ABISMO

La suspensión de las actividades de Batasuna y el apoyo masivo de los diputados a un pedido de ilegalización de esa coalición radical vasca, ahonda el abismo entre nacionalistas vascos y el resto de España, y abre interrogantes sobre la eficacia de tales medidas en la lucha contra el terrorismo de Eta.

28 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

La suspensión de las actividades de Batasuna y el apoyo masivo de los diputados a un pedido de ilegalización de esa coalición radical vasca, ahonda el abismo entre nacionalistas vascos y el resto de España, y abre interrogantes sobre la eficacia de tales medidas en la lucha contra el terrorismo de Eta.

A pesar de que el doble golpe asestado contra Batasuna, la ilegalidad y la clausura de sus sedes, ha sido calificado por el gobierno de José María Aznar como una decisión histórica , a especialistas en la historia de la organización terrorista vasca de la Universidad de Navarra no les cabe duda de que Eta responderá enérgicamente a estas decisiones .

Otro elemento que se suma a esta cadena es la desaparición en el mapa político Batasuna y que en las pasadas elecciones regionales obtuvo el 10 por ciento de los votos. De acuerdo con un editorial del diario independentista Gara, con sede en San Sebastián, tanto las medidas del Gobierno como las del juez Baltasar Garzón podrían dejar sin voz a más de 200.000 personas, una decisión cuyas consecuencias son aún imprevisibles .

El debate parlamentario del lunes, que contó con la participación del 88,2 por ciento de los diputados, también puso en evidencia, una vez más, el abismo que separa las concepciones de los nacionalistas vascos moderados que están en el poder en el País Vasco desde 1980 y que se oponen a la violencia, y a las decisiones en torno al tema han tomado historicamente tanto el PP (partido de Gobierno) como el Partido Socialista Obrero Español (Psoe).

Finalmente, aunque el gobierno vasco, dirigido por el Partido Nacionalista Vasco (PNV), se pronunció en contra de la ilegalización de Batasuna, aseguró que hará cumplir la ley . Una decisión que los pone entre la espada y la pared. Por un lado tanto Eta como Batasuna los considera cómplices de Madrid. Por el otro, implica una decepción para el mismo PNV, que siente con el compromiso de responder al gobierno de Aznar aún en contra de sus propias convicciones.

* Periodista de AFP