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TASAS DE INTERÉS NO BAJARÁN

El Gobierno ecuatoriano pareció claudicar en su empeño por reducir el alto nivel de las tasas de interés en el mercado financiero, cercano al 18 por ciento, y sin mayores rodeos hizo saber que la actual administración del presidente Gustavo Noboa no logrará dicho objetivo.

01 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

El Gobierno ecuatoriano pareció claudicar en su empeño por reducir el alto nivel de las tasas de interés en el mercado financiero, cercano al 18 por ciento, y sin mayores rodeos hizo saber que la actual administración del presidente Gustavo Noboa no logrará dicho objetivo.

Se deben reformar varias leyes y para ello el tiempo se agotó. El país deberá estrenar un nuevo Gobierno a partir del 15 de enero del 2003 y a él le corresponderá esa tarea , dijo el vicepresidente de la República, Pedro Pinto Rubianes.

El alto dignatario ha venido sosteniendo que el alto costo del dinero se debe principalmente al exagerado diferencial existente entre el porcentaje al cual se capta el dinero (la tasa pasiva), alrededor del seis por ciento, y el porcentaje que se cobra a un solicitante (la tasa activa), que se ubica entre el 17 y el 18 por ciento.

Menos escéptica sobre el tema se mostró la Asociación de Bancos Privados del Ecuador, Abpe, que señala que en varios estudios técnicos de la entidad se advierte que las tasas de interés para los créditos descenderán si se cumplen ciertas condiciones, entre ellas, la reducción de los costos que implica la entrega de préstamos. Estos abarcan los pagos que deben realizarse a la estatal Agencia de Garantía de Depósitos, AGD, a la Superintendencia de Bancos, SB, a entidades de beneficio social, además de las provisiones o garantías correspondientes a la cartera tipo A.

Se trata de gastos financieros que deben ser asumidos por los clientes. Pero éstos también se incrementan debido a los pagos de servicios de luz y teléfono, Seguro Social y seguridad bancaria, todo lo cual representa 0,7 puntos porcentuales dentro de la tasa activa , señaló la Abpe.

El gremio bancario propone que se apliquen incentivos y esquemas que permitan aumentar los plazos de los depósitos y de las colocaciones de los préstamos, entre los que se incluyen las cédulas hipotecarias y beneficios tributarios a los rendimientos de depósitos mayores a un año.

La Abpe mantiene una posición crítica sobre la gestión de la AGD, creada para garantizar los dineros de los clientes del sistema bancario ecuatoriano y no oculta su preocupación por el destino que el organismo estatal ha dado a tales aportes.

Cita al respecto datos de la Superintendencia de Bancos, SB, que señalan que en el 2001, solo un banco del sistema canceló en impuestos 5,3 millones de dólares, de los cuales un 44,8 por ciento pasó a las arcas de la AGD, mientras que a la SB llegó el 25,8 por ciento.

Indica además que un factor importante lo constituye el que el Gobierno concrete un esperado acuerdo stand by con el Fondo Monetario Internacional, que permitiría contar con recursos cercanos a los 240 millones de dólares, a todo lo cual se debe agregar la creación de un fondo de estabilización económica.

Pese a lo anterior, los banqueros se muestran confiados en la recuperación de la imagen y la confianza de los clientes en sus entidades y recuerdan que entre enero del 2000 y julio del 2002 retornaron al sistema bancario 2.175 millones de dólares, lo que ha significado liquidez y una mayor oferta de créditos a los interesados.

-Otras opciones:.

La Cámara de la Construcción ha insistido en que se pongan en vigencia las cédulas hipotecarias para incentivar la industria del ramo y subsanar el déficit habitacional en el país, pues estos papeles ya mostraron en otros tiempos su eficacia y permitirían ubicar los tipos de interés en el orden del 12 por ciento.

Un analista bancario observó que las entidades financieras deben reducir sus gastos administrativos y operativos para, a su vez, reducir las tasas de interés activas e incrementar las pasivas para los depósitos. La tasa activa no debe pasar del 12 por ciento .