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EXPULSAN A ROBERTO ROBAINA DEL PC

El ex canciller Roberto Robaina, considerado como dirigente moderado y defensor de las reformas en Cuba, fue expulsado del gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC), tres años después de haber sido relevado, sorpresivamente, de su cargo de jefe de la diplomacia cubana (1993-1999).

01 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

El ex canciller Roberto Robaina, considerado como dirigente moderado y defensor de las reformas en Cuba, fue expulsado del gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC), tres años después de haber sido relevado, sorpresivamente, de su cargo de jefe de la diplomacia cubana (1993-1999).

Así consta en un video de una reunión plenaria del Comité Central del PCC que está siendo proyectado a dirigentes de la isla.

Personas que tuvieron acceso al material -en el que aparecen el presidente Fidel Castro, su hermano Raúl y 150 personas más- dijeron a la AFP que el principal cargo contra Robaina es el de "deslealtad" a Castro y a la revolución cubana.

La noticia se conoce cuatro días después de que otro ex funcionario de alto rango del régimen cubano llegó en balsa a Miami y pidió asilo político en E.U.: Alcibíades Hidalgo, ex jefe del despacho del Ministerio de Defensa, y ex embajador de Cuba ante la ONU.

Robaina contó con su carisma como líder juvenil para iniciar el ascenso en la nomenclatura en plena crisis económica tras el derrumbe del bloque soviético, en 1991. Su actitud desenfadada permitió al régimen rescatar o mantener a las nuevas generaciones en los momentos más duros de la isla, organizando conciertos de rock.

De 46 años de edad, ex profesor de matemáticas y enviado a la guerra de Angola, imprimió un aire más desenvuelto y menos acartonado a la diplomacia cubana e implantó una inédita política de relaciones con la prensa extranjera.

"Robertico", lo llamaba el presidente Castro y la opinión lo ubicaba cercano al influyente vicepresidente Carlos Lage, artífice de la cautelosa apertura económica que ha permitido a Cuba. Como canciller tejió fino para lograr apoyo, principalmente de Europa y el Tercer Mundo, contra la política de E.U. que mantiene bloqueada a la isla desde hace casi cuatro décadas.

Sin embargo, el presidente Castro lo destituyó como canciller alegando que la política exterior de la isla precisaba de "un trabajo más profundo, riguroso, sistemático y exigente", sin dar otras explicaciones.

Nunca se acusó formalmente a Robaina por la comisión de delitos y, aunque se mantuvo más de tres años en el ostracismo político, no fue relevado hasta el presente de sus cargos como integrante del Buró Político del Partido Comunista y como diputado.