Archivo

EL CROQUIS , EL NORTE DE LOS ARQUITECTOS

Hace 20 años, dos jóvenes estudiantes de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (España), Fernando Márquez Cecilia y Richard Levene, editaron una modesta publicación de 36 páginas, en blanco y negro y de papel periódico a la que llamaron El Croquis. Hoy, esa revista especializada en arquitectura es una de las más relevantes en su género en Europa y un punto de referencia tanto para arquitectos jóvenes como de trayectoria.

02 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Hace 20 años, dos jóvenes estudiantes de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (España), Fernando Márquez Cecilia y Richard Levene, editaron una modesta publicación de 36 páginas, en blanco y negro y de papel periódico a la que llamaron El Croquis. Hoy, esa revista especializada en arquitectura es una de las más relevantes en su género en Europa y un punto de referencia tanto para arquitectos jóvenes como de trayectoria.

En sus primeros números, El Croquis enfatizó en las mejores tesis de grado de estudiantes españoles y después en las obras y los proyectos contemporáneos más significativos de Europa. Se editan 5 números anuales: cuatro monografías y un especial de arquitectura española.

Uno de los codirectores de El Croquis, Fernando Márquez Cecilia, será uno de los conferencistas invitados a la Bienal de Arquitectura, en Cartagena. Habló con EL TIEMPO desde Madrid.

Qué papel cumple El Croquis en la arquitectura actual?.

Puede que sea el de presentar, cabalmente, el trabajo de los arquitectos contemporáneos más significativos al menos, los que entendemos nosotros que lo son- . Descubrir nuevos modos de actuar, nuevas actitudes, o bien, subrayar las ya conocidas y que se mantienen en vanguardia. Al principio éramos una publicación marginal, contestataria, criticada en España por el sector del poder establecido, que hablaba de nosotros refiriéndose a esos jóvenes inexpertos y bisoños . Luego se nos criticó nuestra excesiva dependencia del público estudiantil , algo que a nosotros nos encantaba. La revista encontró su papel cuando a partir de su tercer año se centró en las monografías de arquitectos. Nos interesaba conocer en profundidad la obra de un autor/autores, su trayectoria y su manera de hacer, más que estar informados de las obras aisladas, singulares y esporádicas de ciertos arquitectos.

Buscan crear un balance entre los arquitectos consagrados que aparecen en su revista con los jóvenes?.

No hacemos distinción entre arquitectos consagrados o noveles. El único criterio válido es, para el caso de las monografías, poder presentar un conjunto de proyectos interesantes. Una manera de hacer singular, personal, que aporte valores a la arquitectura, a la sociedad y a la cultura de nuestro tiempo.

Por qué no han publicado monografías sobre arquitectos latinoamericanos?.

Obedece a varias razones. Quizá la más destacable es que, desde nuestro punto de vista, la arquitectura de vanguardia en estos países no ha podido aún manifestarse en toda su plenitud,- de ahí que no haya ofrecido todavía lo mejor de sí misma- . No es que no exista talento, es que no se dan las condiciones necesarias y suficientes para que ese talento se desarrolle y tenga oportunidades. Hace falta tiempo, voluntad social y política. Es muy difícil hacer una arquitectura ejemplar, - que sirva de guía a otros profesionales- sin ese apoyo. En cualquier caso, para nosotros sería un placer ocuparnos de la arquitectura latinoamericana entre otras razones, por afinidad cultural e histórica- .

Si se tienen en cuenta las limitaciones económicas de los países latinoamericanos En qué cree debería enfatizar la arquitectura latinoamericana?.

Quizá apostar por una arquitectura de la sencillez, cuyo mayor valor sea el espacial, y con un empleo de materiales autóctonos, propios del lugar.

Hacia dónde cree que va la arquitectura del mundo, sobre todo ahora que la tecnología es una de sus herramientas más importantes?.

Su camino no puede ser otro que el de responder acertadamente, en cada caso, a las demandas que le solicite la sociedad de su tiempo. Reflexionemos sobre nuestros requerimientos- sociales, culturales, etc. y hagamos una arquitectura apropiada a ellos; así, en el tema de la vivienda, de la ciudad, del territorio, de la sanidad, de la cultura, etc.

El problema nunca debe ser formal, sino espacial, de luz, de sensibilidad- auditiva, táctil, emocional- , y también funcional y de concordancia con los avances tecnológicos. Una arquitectura que se precie de contemporaneidad debe atender las nuevas tecnologías disponibles y a su servicio.

Los que vienen.

Richard Meier.

Nació en 1934 en Newark (Nueva Jersey). Premio laureado de arquitectura Pritzker, en 1984, por el diseño del centro de arte Getty, en Los Angeles. Se graduó de arquitecto en la Universidad de Cornell (Nueva York). Especializado en proyectos arquitectónicos y urbanos como residencias privadas, museos, instalaciones médicas y de alta tecnología y edificios comerciales y gubernamentales. Entre otros, sus proyectos más reconocidos son el High Museum de Atlanta; el Museo de Francfort para las artes decorativas; la sede de televisión del canal MAS, en París; y el edificio y palacio de justicia federales de Estados Unidos Islip, en Nueva York.

Enrique Norten.

Nació en Ciudad de México en 1954. Ganador del premio Mies van der Rohe para la arquitectura latinoamericana por el edificio de Televisa, en México. Estudió en su país, en la Universidad Iberoamericana e hizo una maestría en Cornell. Norten fundó TEN Arquitectos, un taller dedicado a la investigación y creación en arquitectura y diseño. Actualmente coordina un nuevo centro cultural y de negocios, en Guadalajara, para el que convocó a arquitectos de renombre como el holandés Rem Koolhas y el canadiense Frank O. Gehry.

Bernard Reichen.

Junto con Philippe Robert creó el taller Reichen y Robert. Ambos son considerados los pioneros de la rehabilitación de edificios industriales. Los llaman el dúo Combate y son grandes convertidores de espacio. En 1995 hicieron la reconversión de la antigua chocolatería Menier en la sede social de Nestle, Francia.

Eric Dubosc.

Nació en Francia en 1943. Desde 1985 se ha destacado por sus proyectos de arquitectura metálica en el mundo. Actualmente es asesor del gobierno de su país en el tema de las nuevas tecnologías de construcción. Dubosc es un defensor de la arquitectura ecológica, realizada con materiales de alta calidad, fácil ensamble y belleza. Es un experto en viviendas de interés social.

Ayse Birsel.

Nació en Turquía. Estudió diseño industrial en la Universidad Técnica del Medio Oriente, en Ankara. Recibió una beca Fullbright e ingresó al Instituto Pratt, en Nueva York. Trabaja para la firma Herman Miller y diseña los sistemas de oficina On Resolve, que acaban de ser incluidos en la colección permanente de diseño en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.