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SANTA MARTA, EN EL REBUSQUE

El alto índice de desempleo en Santa Marta ha llevado a que un amplio sector de su población se vea obligada a recurrir al rebusque y a la economía informal como medio de subsistencia.

02 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

El alto índice de desempleo en Santa Marta ha llevado a que un amplio sector de su población se vea obligada a recurrir al rebusque y a la economía informal como medio de subsistencia.

Datos estadísticos de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), capítulo del Magdalena, revelan que en Santa Marta el índice de empleo está por el orden del 25 por ciento, 8 por ciento por encima del índice nacional, que es del 17 por ciento.

El fenómeno ha crecido desde 1999 cuando el Producto Interno Bruto Nacional comenzó a decrecer, se dispararon los niveles de desempleo y se estancó la actividad económica.

"Este guarismo nos dice que hoy en Santa Marta hay más de 50 mil personas con capacidad de trabajo sin empleo; mientras que en departamento el índice de desempleo está por el orden del 60 por ciento, lo que quiere decir que en el Magdalena hay más de 200 mil personas sin empleo", dice Daniel Serna Dávila, director ejecutivo de Fenalco.

Para el dirigente gremial, esta situación se debe a la crisis profunda de la industria bananera, que ha dejado cesante a más de 50 mil personas; la recesión en la ganadería, que esta reducida a su más mínima expresión, y a otras actividades agrícolas en decadencia.

"Aquí también hay que tener en cuenta que la ciudad ha sido una de las que más afectadas con el fenómeno del desplazamiento ya que ha tenido que albergar a casi 30 mil personas víctimas del conflicto, y las actividades de privatización dejaron mucha gente cesante que tuvieron que acogerse a un retiro voluntario u obligado", reitera Serna.

La conjugación de estos factores incrementó el rebusque y la economía informal que se hace a través de ventas ambulantes y estacionarias en carretillas y chazas , como ocurre en el centro de la ciudad, especialmente en la Quinta Avenida o Campo Serrano, que se ha convertido en un mercado ambulante.

Según el dirigente gremial, Santa Marta también registra un alto índice de informalidad que va más allá del 55 por ciento; el subempleo se acerca al 28 por ciento, lo que traduce que muchas de las personas que se encuentran subempleadas están por debajo del salario mínimo.

Para mejorar las condiciones de empleo en Santa Marta y el país, Serna Dávila es claro al manifestar que debe ser con base en políticas de Estado y concertación entre los sectores públicos y privados.

FOTO/José Francisco López.

Las ventas ambulantes se han multiplicado en las calles como resultado del aumento del desempleo y la migración hacia la ciudad de desplazados por la violencia.