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EVO VA POR EL MILAGRO

Pese a la casi certeza de que mañana el ex mandatario Gonzalo Sánchez de Lozada será nombrado como su presidente, los bolivianos estarán pendientes de los resultados porque hay quienes no descartan una nueva sorpresa del líder cocalero, Evo Morales.

03 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Pese a la casi certeza de que mañana el ex mandatario Gonzalo Sánchez de Lozada será nombrado como su presidente, los bolivianos estarán pendientes de los resultados porque hay quienes no descartan una nueva sorpresa del líder cocalero, Evo Morales.

Aunque las elecciones se llevaron a cabo el 30 de junio, el nombre del nuevo mandatario apenas se definirá mañana, ya que ninguno de los aspirantes logró el 50 por ciento más uno de los sufragios. Según establece la Constitución, los dos más votados (Sánchez y Morales) se enfrentarán este domingo en el Parlamento para definir quién quedará en el poder.

Gracias a un acuerdo logrado la semana pasada con su máximo rival político y también ex presidente, Jaime Paz Zamora, Sánchez de Lozada tiene prácticamente asegurado el triunfo (ver análisis). Si los bloques partidistas se mantienen unidos, obtendría 90 votos, es decir 10 más de los 80 necesarios, entre 157 congresistas, para asumir la Presidencia el próximo martes.

Sin embargo, Morales (el primer indígena en disputar con posibilidades la Presidencia y quien, pese al veto de E.U., se ubicó segundo en las urnas) le puso el jueves un poco de suspenso a la jornada de mañana. Según él, logró un pacto con el movimiento del populista Manfred Reyes Villa (tercero en las elecciones) y sólo le harían falta cinco votos para ganar.

Algo que descartan de lleno los expertos. Si bien Evo ha sorprendido, no podrá llegar ni sumando todos los votos opositores. La única posibilidad sería que diputados del MNR (de Sánchez de Lozada) y del MIR (de Paz Zamora) decidieran darle su apoyo, lo cual es bastante improbable. Tal vez uno o dos se desmarquen de las directrices partidistas, pero esto no será suficiente , dijo a EL TIEMPO la analista boliviana Marite Zegada.

Será dura la oposición.

Politólogos y dirigentes se muestran preocupados por lo que será el próximo lustro en el país más pobre de Suramérica. Porque, aunque con la unión entre los dos partidos más fuertes Sánchez llegaría con mayoría parlamentaria, la gobernabilidad no está asegurada.

Pese a contar con una buena base de respaldo social y con el apoyo de las Fuerzas Armadas y de gobiernos internacionales, el próximo gobierno tendrá que enfrentar una oposición muy radical, que podría causar más perturbación de la deseada. En especial, porque tienen una gran capacidad de movilización social , afirma el analista Roberto Laserna.

Y esto podría polarizar aún más a la sociedad, algo grave si se tiene en cuenta que como afirma el analista Róger Cortez Sánchez de Lozada es un político poco tolerante, arrogante y sectario, que fácilmente podría caer en la represión .

Se ve un panorama bastante conflictivo y todo dependerá de que el próximo presidente muestre apertura para el diálogo y la negociación , añadió Laserna.

Los expertos coinciden entonces en que si no se logra esta concertación y unidad, en un país sumido en una crisis económica y que pide a gritos profundos cambios políticos, el acaudalado empresario minero, de 72 años, tendría que enfrentar una espiral de masivas protestas y de descontento social.

Sánchez de Lozada promovió en su primera administración (1993 y 1997) un amplio aunque resistido plan de capitalización (forma de privatización) de casi la totalidad de las empresas públicas rentables. Graduado en filosofía y letras en Estados Unidos, donde vivió hasta edad adulta, este liberal ortodoxo es popularmente conocido indistintamente como Goni (diminutivo de Gonzalo) o gringo por su marcado acento anglosajón al hablar.