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GUERRA CAMPAL EN CARACAS

Las calles aledañas al centro de Caracas se convirtieron ayer, y por más de tres horas, en escenario de tiroteos y enfrentamientos con piedras, palos y botellas, entre la Policía Municipal que depende del alcalde Alfredo Peña y manifestantes que quieren tumbarlo.

03 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Las calles aledañas al centro de Caracas se convirtieron ayer, y por más de tres horas, en escenario de tiroteos y enfrentamientos con piedras, palos y botellas, entre la Policía Municipal que depende del alcalde Alfredo Peña y manifestantes que quieren tumbarlo.

Estamos dispuestos incluso a quemar la alcaldía si toca hacerlo , aseguró a EL TIEMPO uno de los que protestaban.

Cinco personas, incluido un policía, resultaron heridas por las balas. El presidente Hugo Chávez envió la Guardia Nacional y las tanquetas a las calles para apaciguar los ánimos y los comercios permanecieron buena parte del día cerrados.

Desde primeras horas de la mañana, al lado de una estación del metro, personas procedentes del populoso barrio 23 de Enero se congregaron a protestar contra el Tribunal Superior de Venezuela por el aplazamiento de la sentencia que involucra a cuatro militares en el golpe de Estado del pasado 11 de abril (ver análisis). Asimismo se quejaban por lo que consideran maltrato por parte del alcalde Alfredo Peña, y de la Policía Metropolitana (PM), bajo su jurisdicción, a la cual, algunos de ellos consideran parte de la conspiracion contra Chavez.

Según el comisario Darío Vivas, de la PM, cuando llegaron a imponer el orden fueron recibidos a bala. Uno de los policías que iba en un vehículo blindado recibió un balazo en una pierna. Solo un arma potente puede hacer eso , insistió el alcalde Peña. La televisión mostró varios hombres encapuchados y con armas, mientras un helicóptero de la PM era repelido a bala.

Sin embargo, el vicepresidente José Vicente Rangel acusó a la PM de reprimir a manifestantes y dijo que vio con sus propios ojos como lanzaban bombas lacrimógenas desde el helicóptero. "La Policía Metropolitana no atiende a una noción democrática del orden público, sino a una noción autoritaria, simplemente represión y no disuasión", dijo Rangel.

En la plaza de Bolívar, frente a la catedral de Caracas, que ahora se le conoce como esquina caliente, un grupo de manifestantes le contaron a EL TIEMPO que el objetivo que tienen es el de sacar al alcalde metropolitano, porque no solo se olvidó de la revolución, sino porque se ha convertido en uno de los mayores opositores del gobierno.

Uno de ellos, Lucho, cargaba un morral con la bandera de Venezuela, una cachucha roja, dos piedras e igual número de botellas de cerveza para dar la pelea. Dijo que no descansará hasta no ver fuera al alcalde y que está dispuesto a ir hasta el final, incluso aseguró que si Chávez llega a caer el proceso ya no tiene marcha atrás porque los reclamos del pueblo no van a terminar. Solo queremos lo que nos han quitado por tantos años .

El presidente Chávez minimizó los disturbios y aseguró que fueron causados por "pequeños grupos anárquicos que están haciendo de las suyas y otro grupo de provocadores que estamos investigando".

ANALISIS.

Un revés para Chávez.

CARACAS (AFP).

La decisión del máximo tribunal de justicia venezolano de no enjuiciar por rebelión militar a los cuatro ex jefes militares involucrados en el fugaz golpe de estado del 12 de abril, podría significar un severo revés para el presidente Hugo Chávez, que podría a su vez ser sometido a proceso.

El ex constitucionalista Hermann Escarrá saludó la decisión del TSJ de rechazar el juicio por rebelión militar, subrayando que "se trata de un paso hacia la restitución del estado de derecho", y advirtió que si en definitiva son absueltos, al igual que el resto de los oficiales sometidos a procesos, puede dar pauta para que se enjuicie al propio presidente Chávez por las 18 muertes del 11 de abril, cuando se produjo un espeluznante tiroteo en el centro de Caracas.

Con sólo el voto aprobatorio de ocho de sus 20 miembros, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) rechazó el miércoles el juicio por rebelión militar propuesto por el magistrado Luis Martínez en una ponencia.

Los cuatro altos oficiales son el general de División Efraín Vásquez, ex comandante del Ejército; el general de Brigada Pedro Pereira, ex Jefe del Estado Mayor Unificado de las Fuerzas Armadas (CUFAN); el vicealmirante Héctor Ramírez Pérez, ex Jefe del Estado Mayor de la Armada y el contralmirante Daniel Comisso Urdaneta.

Los cuatro ex jefes militares al igual que la oposición insisten en que el 12 de abril no hubo rebelión porque no hubo uso de armas, y además actuaron de manera reactiva ante el anuncio de una supuesta renuncia de Chávez por parte del general en jefe Lucas Rincón.