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LOS COMPROMISOS DE URIBE CON E.U.

El presidente electo Alvaro Uribe Vélez deberá cumplir con una larga lista de compromisos en Derechos Humanos, lucha contra las drogas, combate antiterrorista y relaciones comerciales si quiere mantener la fluidez en las relaciones bilaterales con Estados Unidos que hereda del saliente gobierno de Andrés Pastrana.

05 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

El presidente electo Alvaro Uribe Vélez deberá cumplir con una larga lista de compromisos en Derechos Humanos, lucha contra las drogas, combate antiterrorista y relaciones comerciales si quiere mantener la fluidez en las relaciones bilaterales con Estados Unidos que hereda del saliente gobierno de Andrés Pastrana.

De entrada, y para mantener los niveles de apoyo que caracterizaron los cuatro años anteriores, el Congreso estadounidense le ha exigido al nuevo presidente colombiano una certificación por escrito en donde quede constancia que comulga con las ideas implícitas en el Plan Colombia.

Y aunque pueda sonar protocolario, no lo es. De un año para acá los legisladores han comenzado a criticar los pobres resultados que hasta ahora arroja esta iniciativa en la que han invertido más de 2.000 millones de dólares y quieren ver, de aquí en adelante, mejoras sustanciales.

Estamos decepcionados por los resultados del Plan Colombia. Ni los colombianos, ni otros donantes internacionales están aportando la cuota financiera que les corresponde y los cultivos de coca y amapola se han incrementado. Además, el proceso de paz colapsó y el conflicto armado se ha intensificado , dicen los legisladores de la Comité de Apropiaciones del Senado, encargada de redactar el proyecto de presupuesto para el año 2003, y donde están incluidos más de 500 millones de dólares en asistencia para el gobierno Uribe.

En otras palabras, si no se producen resultados tangibles en los próximos meses, los recursos aportados por E.U. podrían esfumarse.

De la misma manera, los legisladores han puesto una serie de condiciones en Derechos Humanos que deben ser cumplidas antes de que se le entregue un peso al nuevo gobierno.

Muchas de ellas son las mismas que tuvo que sortear Pastrana. Pero quizá en un nuevo contexto donde la paciencia ya no es la virtud.

Se extiende cobertura.

Exigen, entre otras cosas, que las fuerzas de seguridad colombianas suspendan del servicio activo a miembros acusados de violar los derechos humanos o que colaboren con grupos paramilitares. Que se corten los vínculos que existan con estos últimos, y que la justicia castigue a dichos infractores.

Estas condiciones, que antes sólo se aplicaban al Ejército, ahora deberán cumplirse también en la Policía. A su vez, reclaman la creación de una unidad especializada del Ejército que se encargue exclusivamente de capturar a los líderes de las autodefensas y que deberá ser diseñada por el gobierno Uribe con la colaboración de E.U.

Los recursos para la fumigación de cultivos ilícitos también están en la cuerda floja. Los legisladores piden que se certifique que no se está afectando a la población ni al medio ambiente con ella y que se empleen los mismos estándares que se usan en E.U. cuando se fumiga con glifosato. Esta condición ya existía, pero el departamento de Estado aún no ha podido demostrar ni lo uno ni lo otro y por lo tanto Colombia no puede utilizar los recursos para comprar el químico hasta que no la cumpla.

Para el año entrante, la condición no solo prohíbe la compra de químicos con los recursos de E.U. sino la adquisición de aparatos empleados en la fumigación, como las avionetas, y la contratación del personal que se encarga de ella.

Por el lado de los compromisos comerciales las cosas tampoco son fáciles. Con la autorización del Acuerdo de Preferencias para la Región Andina (Atpa), el gobierno Uribe deberá demostrar, para poder recibir los beneficios comerciales, que Colombia cumple con los estándares de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, protege la propiedad intelectual acorde con lo descrito en el Acuerdo de la Ronda de Uruguay, y colabora en la lucha contra el terrorismo, entre muchas otras cosas. Además, que acata los fallos de los tribunales de arbitramento en disputas que puedan surgir entre el Estado colombiano y las compañías de E.U.

FOTO:.

EL PRESIDENTE ELECTO, Alvaro Uribe (izq.) y el secretario de Estado de E.U., Colin Powell, durante su primer acercamiento con Washington, a mediados de junio.