Archivo

POR QUÉ ALGUNOS VAN A LA CÁRCEL Y OTROS NO

Los fiscales estadounidenses han logrado humillar a dos ex ejecutivos de WorldCom Inc., invitando a los camarógrafos a grabar su arresto y cómo los policías los esposaban. Lo mismo sucedió con los miembros de la familia Rigas, fundadora de Adelphia Communications Corp. y con Sam Waksal, de ImClone Systems Inc.

05 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Los fiscales estadounidenses han logrado humillar a dos ex ejecutivos de WorldCom Inc., invitando a los camarógrafos a grabar su arresto y cómo los policías los esposaban. Lo mismo sucedió con los miembros de la familia Rigas, fundadora de Adelphia Communications Corp. y con Sam Waksal, de ImClone Systems Inc.

Pero dónde están las esposas o los arrestos para Enron?.

Ahora que el público exige ver rodar cabezas en el mundo empresarial, el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha sido blanco de virulentas críticas por parte de presentadores de programas de televisión, demócratas en el Congreso y estadounidenses comunes y corrientes sobre el hecho de que ninguno de los antiguos ejecutivos de la colapsada compañía de energía ha sido acusados de ningún crimen.

Recientemente, el presentador de CNN, Lou Dobbs, mostrando un gráfico con el total de arrestos de ejecutivos, señaló que no se había dado ninguna detención relacionada con Enron. Por su parte, el líder de la mayoría en el Senado, Tom Daschle, ya ha pedido una explicación pública al respecto.

Si se lograron presentar casos penales tan rápidamente contra esos ejecutivos, la pregunta es: por qué se están tardando tanto tiempo en concluir la investigación sobre Enron?.

Es momento de ver las cosas tal cual son y sentarse a esperar. La presentación de cargos contra WorldCom y Adelphia fue fácil. Y aunque presentar cargos contra ex ejecutivos de Enron es cuestión de tiempo, todavía podría tomar semanas, o incluso meses, dada la complejidad y alcance de las actividades relacionadas con el desplome de la energética el año pasado .

Cosidere los cargos presentados contra el ex director general de finanzas de WorldCom, Scott D. Sullivan, cuya conducta quedó en evidencia en junio. Los fiscales argumentan que Sullivan incurrió en fraude al tratar US$3.800 millones de gastos operativos ordinarios como activos durante un período de 15 meses que finalizó en marzo de este año, un simple conjunto de entradas en los libros contables que inflaron las ganancias de la compañía y que fueron escondidas a los auditores externos de la empresa.

En el caso de Adelphia, el gobierno de EE.UU. asegura que los accionistas controladores de la compañía de televisión por cable, la familia Rigas, usaron la empresa como su caja de ahorros personal, luego de conocerse que la compañía había garantizado previamente US$2.300 millones en deuda que se debían a otros negocios de la familia Rigas.

Waksal, el ex presidente ejecutivo de ImClone, enfrenta acusaciones de vender ilegalmente acciones de la firma de biotecnología, a sabiendas de que una decisión de las autoridades estadounidense significaría un gran revés para el desarrollo de una medicina contra el cáncer.

Ahora, compare esos casos con la tarea que enfrentan los fiscales en el caso Enron. Los investigadores tendrán que escarbar dentro de miles de transacciones que contienen complicados arreglos de intercambio e instrumentos derivados, además de capas sobre capas de sociedades y otras entidades de propósitos especiales , de las que la compañía tenía más de 2.000 esparcidas en todo el mundo.

Y, para complicar más el caso, prácticamente cada acuerdo recibió la bendición de abogados y auditores, con lo que Enron podría alegar que actuó basándose bajo los consejos de estos profesionales.