Archivo

ABSURDO:

06 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

.

Nos parece descabellada la idea de entregarle al ex ministro Morris Harf una concesión portuaria para que pueda pagar los 40 mil millones de pesos que le adeuda al Estado. La razón es muy sencilla: qué tal que el Estado tuviera que darle a todos y cada uno de sus deudores morosos un negocio para que se pudieran poner al día? Si lo hace con uno, porqué no lo hace con los demás?.

Más allá de la intención aparentemente sana del gobierno de tratar de recuperar su dinero, y la de Harf para cancelar sus obligaciones atrasadas, la forma como se ha planteado esta operación la hace claramente inviable desde el punto de vista ético.