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POR QUÉ HARF:

06 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

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Es posible que, en estricto derecho, la firma Atlantic Coal de Colombia, de propiedad del ex ministro Morris Harf Meyer, no esté impedida para recibir del Ministerio de Transporte la concesión portuaria para exportar carbón por 12 años desde el Terminal Marítimo de Barranquilla, un negocio que puede generarle ganancias por varios miles de millones de pesos al año. Pero es al menos extraño que aquella empresa, que estuvo en proceso obligatorio de liquidación, es investigada por la Superintendencia de Puertos por la presunta explotación irregular del mineral y debe 40 mil millones de pesos (entre otros acreedores, al mismo Ministerio), sea la escogida por el Ministerio de Transporte, a pocas horas de concluir el mandato del presidente Pastrana, para otorgarle dicha concesión.

Desde cuándo deberle al Estado es una ventaja para contratar con él? Acaso la firma de Harf es la única que puede hacerse cargo de la aludida concesión? Es lo menos que debe responder el Gobierno, en las pocas horas que le quedan, antes de proceder a un acto que tiene un inocultable tufillo de favoritismo. Y como ha hecho con tantas otras decisiones, por qué no se la deja a la nueva administración?