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EL TOLIMA A MEDIA MARCHA

El 8 de julio pasado se inició la cadena de renuncias de alcaldes en el departamento. Las amenazas de las Farc contra los mandatarios locales tiene a muchos municipios tolimenses funcionando a media marcha.

23 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

El 8 de julio pasado se inició la cadena de renuncias de alcaldes en el departamento. Las amenazas de las Farc contra los mandatarios locales tiene a muchos municipios tolimenses funcionando a media marcha.

Las primeras renuncias que llegaron al despacho del gobernador fueron las de los alcaldes de Planadas y Natagaima. Hoy han renunciado, además, los del Líbano, Santa Isabel, Venadillo, Anzoátegui, Alvarado, Rovira, Cajamarca, San Antonio, Ortega, Roncesvalles y Chaparral.

Sin embargo, la cifra de municipios sin timonel podría crecer a 20, luego de que se conociera un nuevo comunicado de las Farc este martes, en el cual se les otorga un plazo hasta el 31 de agosto a los mandatarios de Cunday, Alpujarra, Dolores, Carmen de Apicalá, Villarrica, Icononzo y Melgar para que renuncien a sus cargos.

Hoy la situación es tan crítica que ya se están sintiendo en muchos de esos municipios los rigores del desgobierno pues, al igual que los alcaldes, también se han visto obligados a renunciar los demás funcionarios de las administraciones municipales y los concejales.

Aunque varios alcaldes se encuentran despachando desde el noveno piso del edificio de la gobernación, en el centro de Ibagué, los habitantes de esos municipios sienten que las cosas no son iguales, pues ya se han presentado fallas en la prestación de los servicios públicos y, en algunos casos, se ha incrementado la delincuencia común, entre otros problemas manifestados por las comunidades.

Municipios al garete.

En un recorrido realizado por Tolima 7 días por los municipios del Tolima que se han visto afectados por las renuncias de sus alcaldes, hay casos como los de San Antonio, Cajamarca, Chaparral, Venadillo, Anzoátegui y Santa Isabel, entre otros, que tienen o han tenido problemas con los servicios públicos.

En San Antonio, por ejemplo, desde hace casi 20 días no se realiza la recolección de basuras y el agua que está llegando a las casas no está siendo tratada debidamente, pues los funcionarios encargados de operar el sistema de acueducto también renunciaron. El problema de las basuras fue asumido directamente por la comunidad y ya existe un grupo que se encarga de recogerla.

Por el lado de Cajamarca, luego de que su alcaldesa Olma Lucía Pineda renunciara, durante los primeros días hubo días críticos en la prestación de los servicios públicos. Hoy el problema se presenta con la salud, pues su prestación anda a media marcha debido a la escasez de funcionarios.

Chaparral, por su parte, permaneció casi dos semanas sin el servicio del agua, pues los funcionarios de las empresas de servicios públicos igualmente renunciaron por amenazas. Durante esos días críticos, el servicio de basura lo prestó un comité humanitario compuesto por miembros de la población.

En Planadas, el sector educativo se ha visto afectado y algunas de las diligencias que normalmente hacen los habitantes del municipio han tenido que aplazarse debido a la falta de su alcalde David Lozada, quien se encuentra despachando desde Ibagué. El alcalde de Santa Isabel Jorge Castellanos, quien también despacha desde la capital tolimense, dice que la gente está temerosa y aunque los servicios públicos funcionan normalmente, algunos habitantes de ese municipio del norte del Tolima aseguran que el servicio de recolección de basuras lo está realizando la comunidad.

En el Líbano la situación es diferente. Según su alcalde Orlando Flórez, aunque los servicios públicos se siguen prestando con normalidad, los grupos al margen de la ley están ayudando a que la delincuencia común se fortalezca, pues ésta ha aprovechado la falta de presencia estatal y ha incrementado su accionar en las vías que del Líbano conducen a Armero Guayabal, Villahermosa y Murillo.

Por otro lado, la comunidad educativa de las veredas del municipio de Alvarado se ha mostrado preocupada por los problemas que la están afectando. La falta de transporte escolar para los estudiantes de las zonas más apartadas, la suspensión del servicio del restaurante escolar y la inestabilidad laboral de los docentes se han agudizado después de la renuncia del mandatario municipal Ricaurte Tarquino.

Anzoátegui es otro de los municipios que funciona a medias. Según sus habitantes, la alcaldía no está prestando atención al público y el servicio de basura se realiza por iniciativa de la comunidad. Municipios como Venadillo, Ortega, Roncesvalles, Rovira y Natagaima también tienen problemas debido a las renuncias de sus alcaldes, aunque no han alcanzado las dimensiones que han alcanzado en los municipios anteriores.

Opción de paz.

Para el gobernador del Tolima, Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez, el gobierno nacional aún no ha brindado la protección que prometió para los alcaldes del Tolima y del resto del país. Sin embargo, según el gobernador, la subversión debe dar un paso hacia la reconciliación respetando la vida de los alcaldes y la de los demás funcionarios de los municipios.

Uno de los primeros pasos que debe dar la insurgencia para demostrarle al país su interés por la paz y la reconciliación - que es lo que queremos la mayoría de los colombianos - sería el de no declarar como objetivo militar a los alcaldes y les permitieran volver a sus alcaldías , dijo Jaramillo Martínez.

Según el mandatario departamental, él no puede aceptar ninguna de las renuncias porque éstas se han presentado por la presión de los grupos al margen de la ley y no por decisión propia y voluntaria de los alcaldes.

El alcalde del Líbano, Orlando Flórez, expresó que todavía no ha visto voluntad del gobierno nacional para solucionar esta problemática. Son más de 300 los alcaldes que hemos sido amenazados en el país y todavía no hemos visto la voluntad del Presidente dijo el mandatario.

Mercedes Ibarra - alcaldesa de Dolores a quien hace un mes le destruyeron el pueblo y hoy está en la lista de los otros siete alcaldes que, según las Farc, deben renunciar - no entiende la actuación de este grupo guerrillero porque según ella, ellos dicen que quieren que trabaje por la gente y eso es lo que yo hago , expresó con preocupación la mandataria.

Lo único cierto es que la población civil no quiere hacer parte de esta guerra. Por eso en Planadas, los colegios han izado banderas blancas de la paz en apoyo a su alcalde. En San Antonio, la mayoría de las casas también cuentan con banderas blancas y en el Líbano se realizó, hace 15 días, una marcha de solidaridad con los funcionarios del municipio.

Los habitantes de los municipios de Alvarado y Cunday han pedido a los grupos al margen de la ley que respeten a sus niños y no los inmiscuyan en la guerra.