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APRENDIENDO LOS TRUCOS DEL COMERCIO

China parece estar aprendiendo rápido, como neófito que es en el comercio mundial, los trucos que otros países más veteranos impusieron en tiempos recientes para proteger sus respectivos productores.

07 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

China parece estar aprendiendo rápido, como neófito que es en el comercio mundial, los trucos que otros países más veteranos impusieron en tiempos recientes para proteger sus respectivos productores.

La guerra de palabras que se estila entre China y Estados Unidos para atacarse mutuamente, ahora que China ha sido admitida a la Organización Mundial de Comercio (OMC), es del siguiente tenor: Estados Unidos dice: 1) China no está cumpliendo sus promesas ante la OMC sobre las importaciones de trigo y maíz ya que está usando un complicado sistema de licencias de importación para restringir las importaciones de granos provenientes de Estados Unidos; 2) China está usando subsidios de exportación prohibidos por la OMC para vender maíz a Corea del Sur, en detrimento de las exportaciones norteamericanas; 3) China está violando el reciente acuerdo de comercio sobre protección de la propiedad intelectual permitiendo que continúe la falsificación de patentes (counter feit).

A su vez China se queja: 1) Los más altos aranceles norteamericanos al acero violan las reglas de la OMC y protegen inequitativamente sus industriales del acero. Pekin ha dirigido una protesta formal a la OMC; 2) Estados Unidos ha roto su promesa de libre comercio introduciendo un gran paquete de subsidios agrícolas.

La reciente maniobra proteccionista norteamericana parece ser originada por la necesidad de Washington de asegurar suficiente apoyo de algunos estados en la votación en el Congreso para aprobar el fast track que el presidente Bush necesita con urgencia.

Lo malo de esta estrategia norteamericana es que la resistencia de China a abrirse en agricultura poniendo como excusa el mal ejemplo norteamericano, también está ocurriendo en otros sectores, tales como en la banca, automóviles y tecnología de la información.

China tiene la excusa perfecta por su postura lenta en dar la bienvenida al libre comercio y la inversión: la decisión del gobierno Bush en Marzo pasado de subir aranceles del acero. Como nuevo miembro de la OMC, Pekín no perdió el tiempo en usar el foro global para proteger sus intereses y desviar los ataques por su proteccionismo de parte de otros países. En junio 24 pasado, Pekín se alió con la Unión Europea, Japón y varias otras naciones para registrar una queja ante la OMC contra los mayores aranceles norteamericanos. La Unión Europea ha usado por largo tiempo restricciones a las importaciones de alimentos genéticamente modificados para proteger sus agricultores. Uno podría afirmar que China está simplemente aprendiendo los trucos del comercio en el mundo.

Todas estas desavenencias preocupan al mundo del comercio. Naturalmente, loos líderes chinos reconocen que el acceso a la OMC está en el interés a largo plazo del país , según afirma Patrick Powers, director de las Operaciones Chinas en el Consejo Comercial Estados Unidos-China en Pekín. La entrada de China a la OMC la ayudará a reformar sus mercados e instituir el imperio de ley. Esta es la teoría prevaleciente, pero las consideraciones de críticos chinos estiman que las disputas sobre comercio no terminarán pronto. Los chinos seguirán acudiendo a trucos que les permitan ir yendo lento en su apertura hacia el comercio mundial.