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UN COMUNICADOR QUE SE QUEDA CORTO

Puede que los sectores de tecnología y telecomunicaciones se estén tambaleando financieramente, pero el desarrollo de nuevas e interesantes tecnologías para los consumidores avanza a un ritmo acelerado.

08 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Puede que los sectores de tecnología y telecomunicaciones se estén tambaleando financieramente, pero el desarrollo de nuevas e interesantes tecnologías para los consumidores avanza a un ritmo acelerado.

Una de las áreas más candentes es la competencia por lograr la fusión perfecta entre un teléfono inalámbrico y una agenda electrónica digital: una nueva clase de equipo conocido como el comunicador .

Hoy, el más reciente contendiente en esta carrera hace su debut en las tiendas estadounidenses. Es un aparato de Microsoft y VoiceStream, el operador inalámbrico que pronto cambiará su nombre a T-Mobile.

El artefacto, que en Estados Unidos se vende por US$549, es plateado y muy elegante; tiene una pantalla a color grande y resplandeciente, y una antena integrada de forma inteligente que esconde el espacio que se utiliza para guardar el lápiz digital.

Desafortunadamente, saldrá a la venta con el poco atractivo nombre de T-Mobile Pocket PC Phone Edition, que resulta mucho más difícil de recordar que los nombres de sus principales rivales, el Treo, de Handspring, o el Thera, de Audiovox.

Microsoft afirma que planea introducir el aparato entre noviembre y diciembre en México, Venezuela y Brasil, pero todavía está en conversaciones con socios potenciales adecuados en el campo de la telefonía inalámbrica, de modo que no tiene nombre, ni precio definitivo para comercializar el equipo en la región.

Se trata de un Pocket PC completo, que funciona justo como los modelos diseñados por Microsoft y fabricados por Compaq y otros, con la diferencia de que éste tiene un teléfono incluido que puede funcionar también como módem inalámbrico para navegar en la Web, y recibir y enviar correos electrónicos.

He estado probando este artefacto durante varias semanas, y funciona, pero tiene serias fallas, tanto como teléfono como aparato de correo electrónico. Considero que es un buen primer paso en la creación de un comunicador basado en la plataforma Pocket PC, de Microsoft, pero va a necesitar un rediseño más profundo antes de que pueda lograr desempeñar bien todas sus tareas.

Para realizar llamadas desde un Pocket PC Phone Edition (que fue construido por un fabricante contratado por T-Mobile) el usuario puede tocar, con el dedo o el lápiz digital, un teclado virtual que aparece en la pantalla, o bien puede seleccionar nombres en la libreta de direcciones, o números telefónicos que se encuentran en mensajes de correo o páginas Web.

Para hablar, puede colocarse la unidad como un teléfono convencional o conectarlo a un aparato de manos libres. Para la función de correo electrónico, tendrá que marcar para conectarse a un proveedor de servicio de Internet o a un sistema de correo corporativo. Y para navegar en la Web, el usuario tiene primero que hacer una conexión telefónica, y luego usar el navegador incluido.

Del lado positivo, el Pocket PC Phone Edition fue diseñado para usar la nueva red de alta velocidad de T-Mobile, llamada GPRS, que funciona casi a la velocidad de un módem telefónico casero.

Esto es mucho más rápido que cualquier modelo del BlackBerry, esos aparatos inalámbricos portátiles de correo electrónico, o que el Treo original. Microsoft dice que, en América Latina, usará las redes GSM y CDMA, que son también de alta velocidad.

En mis pruebas, el servicio tuvo un promedio de 30-40 kilobits por segundo. Y el artefacto funciona fuera de Estados Unidos.

El Pocket PC Phone Edition es también mucho mejor que el Thera, de Audiovox, que en Estados Unidos es vendido por Verizon. El Thera también está basado en el Pocket PC, pero usa un hardware y software defectuoso, en lugar del software de la nueva versión oficial de Microsoft del Pocket PC. Así que la funcionalidad telefónica del Thera está pobremente integrada con el resto del Pocket PC.

Además, el Thera cuesta la exorbitante suma de US$800, mientras que el nuevo modelo de T-Mobile es de alrededor de US$500.

Sin embargo, la falta de un teclado físico para el marcado, o de un teclado pequeño para la composición de mensajes electrónicos, hace al aparato inferior al Treo, de Handspring, que sí contiene un teclado. El T-Mobile es realmente apto sólo para tareas de comunicación ligeras.

A quienes usan el teléfono con frecuencia les parecerá extraño y limitante la carencia de botones reales.

Además, no tiene una cubierta, como el Treo, para evitar que la pantalla se ensucie con grasa de la cara o manchas de maquillaje cuando se usa como teléfono. Los usuarios asiduos de correo electrónico se cansarán rápidamente de escribir mensajes con golpecitos sobre la pantalla o usando el sistema de reconocimiento de escritura.

Lo que resulta sorprendente es que, a diferencia del Treo, este aparato no tiene forma de descargar automáticamente correos electrónicos de Internet a intervalos regulares, así que el usuario tiene que ordenarle manualmente al aparato que revise su e-mail.

Los usuarios de sistemas de correo corporativo pueden obtener entrega automática de mensajes si compran un Servidor de Información Móvil especial, producido por Microsoft.

Además, aunque el T-Mobile Pocket PC es mucho más grande y pesado que el Treo, la duración de su batería, aunque mejor que la del Treo, es de apenas cuatro horas de uso telefónico.

Microsoft dice estar al tanto de todas estas limitaciones, y no me sorprendería ver el próximo año un Pocket PC Phone rediseñado de forma más radical, con algún tipo de teclado alfabético y numérico, así como un servicio de correo automatizado.

Por el momento, es muy probable que el T-Mobile Pocket PC atraiga a los aficionados a la tecnología, a los fanáticos de los artefactos y a los seguidores de las Pocket PC.

El resto debería esperar un tiempo hasta que llegue un diseño más audaz.