Archivo

REACCIONES AL DISCURSO DE URIBE

Rodrigo Rivera, senador liberal Francamente me gustó. Fue un discurso lleno de detalles de lo que va a ser el talante de su administración. Tiene una línea conductora básica que es combatir la politiquería y la violencia, aunque fue muy parco en las recetas. Pero enmarcó lo que van a ser sus prioridades durante el gobierno.

08 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Rodrigo Rivera, senador liberal.

Francamente me gustó. Fue un discurso lleno de detalles de lo que va a ser el talante de su administración. Tiene una línea conductora básica que es combatir la politiquería y la violencia, aunque fue muy parco en las recetas. Pero enmarcó lo que van a ser sus prioridades durante el gobierno.

Muy positivo el anuncio de que se acaban las cuotas burocráticas en el Gobierno Nacional. Eso marca el estilo de las relaciones entre el Gobierno y el Congreso.

Me gustó que calificó como terroristas tanto a los que combaten al Estado con violencia como a los que lo defienden con violencia.

Jaime Caicedo, secretario del Partido Comunista.

No hubo sorpresas en su discurso. Es el planteamiento de un propósito que gira en torno exclusivamente al tema de la seguridad y del fortalecimiento del aparato represivo de Estado.

Encuentro ausencia del tema social, de la crisis económica que afecta a millones de colombianos. Son promesas vagas. No hay una reflexión sobre la situación social y política.

Uribe ha sido coherente con su planteamiento. Me parece que esboza un gobierno de gran confrontación con la sociedad, con el pueblo. Mostró más un distanciamiento de las posibilidades de un diálogo.

Eduardo Sarmiento,.

Director de la Escuela Colombiana de Ingeniería.

Fue un discurso muy neutral porque el Presidente no se comprometió con nada y en ese sentido es un poco frustrante porque se esperaban una serie de directrices sobre las nuevas políticas que se pondrán en marcha. Le dio importancia a un ajuste fiscal con crecimiento económico, pero no precisó cómo se va a lograr. Lo mismo sucedió con el tema social, donde reveló cierta sensibilidad pero no dijo cómo va a disminuir la pobreza y el desempleo. Fue mejor y más incisivo el discurso de la victoria.

Augusto Ramírez, ex candidato conservador a la Presidencia.

Me gustó mucho. De muchísimo fondo. Me parece que la analogía que hizo con Bolívar y Santander y con libertad y orden es sumamente significativa. Creo que marca muy claramente el rumbo del país.

Fue muy claro, de mucho concepto y muy definidor de su gobierno, de las líneas maestras de su administración.

Luis Guillermo Vélez, ex presidente del liberalismo.

Tal como lo había advertido el mismo presidente Alvaro Uribe, en una emisora de radio en la mañana, el discurso fue puramente protocolario, con ideas generales, y sin pretensiones de trazar de rumbos. Sorprendió la gran alabanza al gobierno Pastrana.

Carlos Holguín Sardi, presidente del conservatismo.

Fue la reiteración de todos los temas que él ha venido planteando, tanto durante su campaña como después de su elección. Lo pronunció con un estilo muy propio de él, casi con carácter de memorando y muy consecuente con sus propósitos.

Su estilo fue muy ejecutivo, nada desordenado, con mucha austeridad, como es su talante.

Gustavo Petro, congresista del Polo Democrático.

Realmente no vi planteamientos importantes.

Fue un discurso retórico. No quiso profundizar en temas concretos. En el tema de la paz apenas hizo una referencia sobre la ONU. No hay una propuesta concreta para hablar de paz. Me parece que tuvo muchas generalidades.

Pedro Medellín, analista político:.

Me pareció muy positivo en la señal de que los nombramientos en los institutos descentralizados del orden nacional van a ser por concurso de mérito.

Destaco la dimensión de Estado que se veía en la exposición. Me pareció que dejó un mensaje de optimismo. Dejo una buena impresión.

León Valencia, analista político.

El discurso iba por un lado, pero por otro lado iba la realidad.

Por un lado iba el discurso con temas como la economía, la reforma política, la reforma fiscal, pero por el otro lado estaba la realidad de la guerra civil que hay en Colombia, impactando al propio Palacio de Nariño.

Con los ataques, la guerrilla quería mostrar que el principal tema es el de la guerra y que ese es el reto. Quería demostrar que no va a ser tan fácil derrotarlos, como lo dijo Uribe en campaña.

Definitivamente, fue el gran contraste de la realidad del país. Lo de la guerrilla fue una amenaza muy fuerte. Pero, además, había una especie de estado de sitio en la ciudad.

Foto Camilo George / EL TIEMPO.

Para muchos, el discurso del presidente Uribe mostró el talante de lo que será el nuevo gobierno