Archivo

A LA CAZA DE INVERSIONISTAS

Una flor cultivada en las afueras de Cali tiene maravillados a dos grupos de inversionistas franceses. No precisamente por su belleza, sino por sus propiedades medicinales.

08 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Una flor cultivada en las afueras de Cali tiene maravillados a dos grupos de inversionistas franceses. No precisamente por su belleza, sino por sus propiedades medicinales.

Es la caléndula, cuya flor llamada Maravilla es materia prima para la industria farmacéutica y cosmética. El extracto flor, explicó Ana María Vélez, de la Cámara de Comercio de Cali, sirve para producir medicamentos contra la gastritis y las inflamaciones, para combatir las arrugas, eliminar cicatrices y manchas de la piel. También para fabricar bálsamos y champúes.

Empresarios alemanes, por su parte, han mostrado interés en una mina de manganeso situada en los límites de Caldas y Risaralda, cuyos gobernadores aportaron hace un mes 70 millones de pesos para estudios de viabilidad.

Industriales de Corea, Bolivia, Paraguay y Ecuador quieren conocer más de una técnica novedosa para deshidratar fruta a bajo costo, que pronto será aplicada en 10 plantas de procesamiento que serán montadas dentro y fuera de Colombia.

Los tres proyectos, junto con otros 27 para ser ejecutados en Colombia, navegan por todo el mundo gracias a la red de difusión de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Onudi), alimentada por los ocho Centros Regionales de Información de Inversión y Transferencia de Tecnología (Criit), cuya columna vertebral son las cámaras de comercio de cada zona.

Los empresarios, dijo el director de Proyectos Especiales del Ministerio de Desarrollo, Eduardo Salas, que trabaja en asocio con la Onudi, tienen buenas ideas de negocios y oportunidades de inversión, "pero tienen dificultades para montarlas y promoverlas entre los inversionistas nacionales y extranjeros".

Atraer recursos externos para vincularlos a proyectos productivos nunca ha sido fácil para Colombia y menos ahora que, por la situación económica y financiera de Latinoamérica, los inversionistas internacionales están con los nervios de punta.

Para aterrizar las iniciativas empresariales y aumentar la producción y la competitividad industrial, principalmente de las pequeñas y medianas empresas (pyme), los Criit trabajan con una metodología desarrollada por la Onudi que, en un idioma universal, formula, evalúa, promociona y les hace seguimiento a los proyectos.

Vitrina mundial.

De acuerdo con Patricia Scott, de la oficina de la Onudi en Viena (Austria), esto les permitirá a los empresarios buscar recursos financieros, técnicos o de otro tipo para la ejecución de sus proyectos a través de varias formas de complementación industrial orientadas hacia los negocios y la alianza de empresas públicas y privadas con potenciales socios extranjeros de países industrializados.

La idea que ha tomado forma de proyecto se monta en la Red Mundial de Servicios de Inversión de la Onudi, que a su vez se enlaza con otros centros mundiales de promoción de inversiones, y se establecen los contactos con la comunidad de negocios regional e internacional.

No obstante que en la red ya hay 30 iniciativas (ver recuadro), "no hay inversionistas haciendo cola para traer sus recursos a Colombia", señaló Antonio Pinto-Rodrigues, coordinador de Intercambio de la Onudi, con sede en Viena, porque, agregó, ellos buscan seguridad y una adecuada rentabilidad de los negocios.

Productos como la caléndula, dijo, tiene una gran demanda en Europa y lo que se busca es un socio que abra mercados, potencialice la investigación o esté abierto a cualquier tipo de negociación. La inversión requerida es de 1,5 millones de dólares.

OTRAS INICIATIVAS.

Explotación de manganeso, requiere 24 millones de dólares; pulverización de minerales, 2,3 millones; ampliación fábrica de camisas, 250.000; expansión procesadora de frutas, 411.000; aumento producción de transformadores eléctricos, 7,2 millones; montaje de un contact center, 600.000; producción de fertilizante orgánico, 1,2 millones; y elaboración de moldes para pan, 480.000. Igualmente, la producción y comercialización de implante de nariz, 1,5 millones; producción y comercialización de persianas de aluminio, madera y plásticas, 800.000 dólares; desarrollo de software para la gestión de propiedad intelectual, 875.000 dólares; y expansión de una planta de microfundición, 3,4 millones.