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HAY ALERTA EN VENEZUELA

A los empresarios que negocian con productos colombianos en Venezuela les preocupan los anuncios del gobierno de este país de aplicar prácticas restrictivas comerciales para combatir el contrabando y fortalecer la economía doméstica.

08 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

A los empresarios que negocian con productos colombianos en Venezuela les preocupan los anuncios del gobierno de este país de aplicar prácticas restrictivas comerciales para combatir el contrabando y fortalecer la economía doméstica.

Los ministros del área económica de Venezuela se han referido recientemente a la necesidad de proteger la industria local para evitar que se sigan perdiendo empleos y que el proceso productivo se venga a pique. Muestran como ejemplo el cierre de empresas en ciudades como Maracay y Valencia.

La semana pasada Ramón Rosales, ministro de Producción y Comercio, se reunió con los máximos líderes gremiales de este país para escuchar sus propuestas y plantear alternativas. Al final de la cita, se anunció que se estudiarían salvaguardias, certificados de origen y de sanidad y hasta la contratación de certificadores (o verificadoras) internacionales.

El propósito sería evitar el ingreso de productos a bajos precios o de aquellos que no pagan impuestos sin estar incluidos en acuerdos comerciales, y aunque no es el caso de los colombianos, no se sabe hasta donde este tipo de decisiones puede afectar el comercio entre las dos naciones.

Proexport se prepara.

La oficina local de Proexport prepara sendos análisis para demostrar, en caso de que sea necesario, que los negocios colombianos no afectan la producción local y no compiten de manera desleal con sus similares de Venezuela.

Alberto Schlesinger, director de Proexport en Caracas, dice que se puede demostrar fácilmente que Colombia mantiene los certificados de origen dentro de los parámetros de desgravación del Grupo Andino y que acepta los que Venezuela presenta en sus exportaciones.

Casos de dumping (precios de comercialización inferiores a los costos de producción local) no se presentan, asegura el funcionario, porque la mayoría de los productos colombianos ingresan sin pago de aranceles y sus precios son competitivos.

En su opinión, los que sí hacen dumping son los productos provenientes de países de Oriente o Panamá.

Datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) de Venezuela indican que Colombia vendió 13 millones de dólares en calzado en el 2001, el 10,16 por ciento del total de 134 millones, mientras que Panamá, un país que no los produce, colocó 35 millones y China e Indonesia otros 15 millones.

Sobre las cláusulas de salvaguardia que algunos productores locales solicitaron adoptar en el pasado, Schlesinger cree que ya no tienen sustento porque eso sucedió cuando existía una revaluación del bolívar, proceso que ya se revirtió.

Frente a la labor que harían las certificadoras internacionales, el director de Proexport explicó que su objetivo es determinar cantidad, calidad y precios, algo en lo que no hay queja, ni la ha habido, frente a los productos colombianos.

En el caso de posibles salvaguardias a textiles y confecciones, uno de los argumentos que puede presentar Colombia es que para acudir a este mecanismo es necesario demostrar que las exportaciones han crecido de manera acelerada y han causado un perjuicio, lo que no es el caso colombiano, cuyas ventas a Venezuela se disminuyeron el último año.

Entre enero y mayo del año pasado las exportaciones colombianas de textiles y confecciones sumaron 74 millones de dólares y durante el mismo lapso del 2002 llegaron a 65 millones.

LECHE EN TRIANGULO.

Algunos productores venezolanos denuncian que hay empresarios colombianos de leche haciendo triangulación con el producto que, presumiblemente, traen de terceros países y lo ingresan a Venezuela de manera directa.

Según los datos del Dane, Colombia exporta leche evaporada y en polvo y no líquida y de los 48 millones de dólares que vendió el año pasado, el equivalente a 11 millones, es decir el 23 por ciento, utilizó materia prima importada en procesos de producción.

Esta leche se importa líquida y se transforma en Colombia, lo que significa que existe un valor agregado y que no se puede considerar triangulación.