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PRIMERA CAPTURA POR ATENTADOS

Jhonny Triviño Vargas es el hombre capturado el miércoles pasado por la Policía Metropolitana de Bogotá (Mebog), por ser quien, presuntamente, activó el dispositivo de granadas de mortero con los que se atentó contra la Casa de Nariño desde el barrio Santa Isabel.

09 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Jhonny Triviño Vargas es el hombre capturado el miércoles pasado por la Policía Metropolitana de Bogotá (Mebog), por ser quien, presuntamente, activó el dispositivo de granadas de mortero con los que se atentó contra la Casa de Nariño desde el barrio Santa Isabel.

Triviño fue capturado alrededor de las 3:05 de la tarde de ese día en el barrio Restrepo, pocos minutos después de que se produjeron las explosiones en el palacio presidencial y en los céntricos sectores El Cartucho y La Estanzuela, que hasta ayer dejaban 20 muertos y 66 heridos, 45 de ellos hospitalizados.

La Policía le decomisó a Triviño Vargas un radio de comunicaciones y un teléfono celular. Posteriormente se encontró que estos equipos estaban relacionados con los atentados terroristas que ocurrieron el miércoles pasado.

La captura de Triviño Vargas se efectuó luego de que al mediodía, tras las explosiones de morteros en el noroccidente de Bogotá, las autoridades hicieron el retrato hablado de un sospechoso, con base en los testimonios de los vecinos de la casa del barrio Pontevedra desde donde se lanzaron los artefactos contra la escuela militar de cadetes José María Córdoba.

La investigación.

Según el comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, general Héctor Darío Castro Cabrera, los hechos de la mañana del miércoles les permitieron a las autoridades establecer cuál sería el método con el que las Farc podrían atentar contra la sede presidencial.

Entonces, los organismos de seguridad hicieron un cerco de tres kilómetros alrededor de la Casa de Nariño, en el que cada unidad tenía una copia del retrato del sospechoso.

A las 3 p.m., una vez se lanzaron las seis granadas hechizas desde el barrio Santa Isabel, el subcomandante operativo de la Policía Metropolitana, coronel Rubén Carrillo, detectó desde los cerros del centro de la ciudad, en el barrio Egipto, una zona donde se levantaba humo y que era, probablemente, el lugar utilizado para impulsar las cargas explosivas.

A los cinco minutos, la Policía ubicó en el Restrepo, a unas cuadras de la casa del barrio Santa Isabel, a un hombre con características similares a las del retrato hablado.

Simultáneamente, técnicos de la Sijín desactivaron en la vivienda de Santa Isabel las 10 cargas que no alcanzaron a ser lanzadas y, en el mismo lugar, hallaron almacenadas otras 80 granadas de mortero.

La Policía estableció que el radio decomisado a Triviño tenía la misma frecuencia del que activó los morteros en el barrio Santa Isabel.

Además, los investigadores encontraron que el número del teléfono celular que portaba era el mismo que había dado como referencia la mujer que arrendó la casa de Pontevedra, ubicada en la calle 99No. 57.

El celador de esa cuadra también contó que esa mujer le había informado ese número para que, en caso de cualquier evento, le avisara inmediatamente.

La Policía también estableció que para alquilar la casa de Santa Isabel, en la carrera 26B No. 4-44, la arrendataria, una mujer con características similares a la de la vivienda de Pontevedra, dio como referencia el mismo número de celular.

La casa de Pontevedra fue arrendada el pasado 5 de junio por 1 200.000 pesos, mientras que la de Santa Isabel, tres días después por 950.000 pesos. En ambos casos, la mujer pagó cinco meses por anticipado.

Los investigadores encontraron también que Triviño Vargas había arrendado hace 15 días una habitación situada a dos casas de la vivienda donde se lanzaron las granadas de mortero en el barrio Santa Isabel.

Las investigaciones creen que el capturado era el encargado de entregar los materiales, alimentos y dinero a los hombres que instalaron los morteros. Además, que, como fachada, los terroristas habrían llevado a vivir a una pareja de ancianos, que se fueron hace 15 días.

Triviño Vargas fue reconocido por los vecinos de Pontevedra como uno de los hombres que llevó hasta la vivienda tubos y material de soldadura. Incluso, a un vecino le ayudó a hacer algún trabajo con una reja.

Triviño Vargas aseguró a la Policía que a Bogotá llegó hace 20 días procedente de El Castillo (Meta)- de donde es oriundo- , sin embargo, las autoridades creen que está en la capital desde hace dos meses, pues se conoció que semanas atrás había estado en la zona del Sumapaz.

Un oficial que participó en su captura dijo que tiene en el cuerpo múltiples cicatrices de esquirlas de granada, lo que hace suponer que es un combatiente de las Farc en el monte.

Foto Das.

Estos son los morteros que serían lanzados desde una casa en el barrio Santa Isabel, en Bogotá