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ROSARIO DE PERLAS

Son excesivamente numerosos los verbos castellanos en cuya conjugación se cometen a diario gruesos errores. Dos de ellos son rociar y vaciar. A menudo oímos decir: Todas las mañanas roceo las plantas de mi jardín y diariamente vaceo en el lavamanos el agua no bebida en la noche . Estas dos formas incorrectas deberán ser sustituidas por rocío y vacío con unas tildes bien visibles en la I.

09 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Son excesivamente numerosos los verbos castellanos en cuya conjugación se cometen a diario gruesos errores. Dos de ellos son rociar y vaciar. A menudo oímos decir: Todas las mañanas roceo las plantas de mi jardín y diariamente vaceo en el lavamanos el agua no bebida en la noche . Estas dos formas incorrectas deberán ser sustituidas por rocío y vacío con unas tildes bien visibles en la I.

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Una confusión que da lugar a errores es la que suele presentarse en el uso de las locuciones a nombre de y en nombre de. La diferencia de usos es bien sencilla. A nombre de equivale a con el nombre de. Se gira un cheque a nombre de alguien o se constituye la escritura a nombre de Fulano. En nombre de es lo mismo que en representación de alguien, por procuración de un tercero. El abogado actúa en nombre de su cliente.

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Según el DRAE, jalón es una vara con regatón de hierro para clavarla en tierra y determinar puntos fijos cuando se levanta el plano de un terreno. Hito, situación importante o punto de referencia en la vida de alguien o en el desarrollo de algo . Viene a continuación la definición de jalonar que es, simplemente, establecer jalones .

Podemos, entonces, afirmar con toda propiedad que el topógrafo está jalonando el terreno en que se levantará tal edificación, o que la segunda guerra mundial fue un jalón en la historia del siglo XX.

Lo malo es que estos usos legítimos han sido reemplazados con todo el furor propio de las modas por quienes aseveran, por ejemplo, que el calzado y los textiles jalonarán las exportaciones colombianas a Estados Unidos por decir que tales productos halarán o remolcarán el comercio colombiano hacia la gran potencia. Acaso este antipático solecismo haya tenido su origen en la mediana homofonía que hay entre jalonar y jalar.

Pero de todas maneras es inexcusable y urge denunciarlo con el mismo énfasis con que se está empleando, antes de que sus raíces hayan ganado tal fuerza y profundidad que ya se haga prácticamente imposible erradicarlo.

Una vez extirpado este uso vicioso, podremos afirmar con satisfacción que hemos plantado con carácter firme y perdurable un valioso jalón en la correcta utilización del idioma.