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EMBARGAN A SILVANIA

En 1996, la construcción de un proyecto de vivienda de interés social en Silvania y que en su momento fue considerado como uno de los programas más ambiciosos de la entonces administración de Willer Barrera, hoy es un fracaso que tiene al municipio con un embargo a cuestas.

03 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

En 1996, la construcción de un proyecto de vivienda de interés social en Silvania y que en su momento fue considerado como uno de los programas más ambiciosos de la entonces administración de Willer Barrera, hoy es un fracaso que tiene al municipio con un embargo a cuestas.

La administración está a punto de perder 10 predios y el dinero depositado en seis cuentas bancarias, por una deuda, que con intereses, asciende a los 370 millones de pesos.

El desfalco está a punto de producirse, luego de que el alcalde Barrera ideó construir un proyecto de vivienda de interés social, denominado Villa Carolina, el cual sería construido por la firma Arconstruir Ltda en el predio denominado Silvana.

El lío se originó porque Arconstruir le facilitó a la alcaldía de Silvania 109 millones de pesos para la compra del predio donde se construirían los apartamentos. Sin embargo, la alcaldía no desarrolló la obra y ahora la firma reclama el dinero con sus respectivos intereses.

Carlos Rodríguez, abogado apoderado de Arconstruir, explicó que el dinero se facilitó porque el municipio solo contaba con 35 millones de pesos para iniciar el proyecto, que costaba cerca de tres mil millones.

Por eso agregó Rodríguez luego de varias conversaciones con el entonces alcalde se acordó el préstamo del dinero para comprar el predio.

Así, Arconstruir desembolsó, entre diciembre de 1996 y junio de 1997, 109 millones de pesos al Fondo de Vivienda de Silvania, préstamo que fue respaldado con seis letras de cambio, firmadas por el alcalde Willer Barrera.

Con ese dinero, más el que tenía la administración y algunas cuotas de beneficiarios, el 22 de agosto de 1996, la alcaldía le compró el predio Silvana al Inurbe por un valor de 205 millones de pesos, sin embargo, para esa época dice Rodríguez al alcalde Barrera fue destituido de su cargo, por lo que nombraron un alcalde encargado, el proyecto quedó paralizado y la obra no se pudo realizar.

El lío.

El 2 de junio de 1998, el alcalde de la época, William Mahecha encontró que en la promesa de compraventa del predio, Barrera no había incluido el programa de vivienda y tampoco tenía autorización del concejo para suscribir el contrato, por lo que decidió hacer un proceso de resciliación, es decir, dejar sin efecto el contrato, lo que obligó al Inurbe a devolver la cuantía.

Sin embargo, la alcaldía se negó a reembolsarle el dinero prestado a Arconstruir, por lo que su apoderado, con letras en mano, inició un proceso jurídico en contra del municipio y el 11 de octubre de 1999 el Juzgado Segundo Civil del Circuito de Fusagasugá decretó el embargo de 10 inmuebles de Silvania.

"La administración municipal nunca se pronunció sobre el hecho a pesar de que había sido notificada del embargo. Eso hizo que el proceso avanzara tan rápido, a tal punto, que el 20 de enero del año 2000, el Juzgado emitió un fallo en el que dictó sentencia y ordenó seguir adelante la ejecución contra la alcaldía de Silvania y el caso paso al Tribunal Administrativo de Cundinamarca", anotó Rodríguez.

Sólo, año y 10 meses después, el 20 de noviembre de 2001, el apoderado de la administración municipal, solicitó al Tribunal declarar la nulidad del proceso, según él, porque el Juzgado Segundo Civil del Circuito de Fusagasugá, pertenecía a la jurisdicción, por lo tanto, no podía conocer y actuar dentro del proceso. Sin embargo, el Tribunal le negó la nulidad.

El proceso continúo y el pasado 17 de mayo la sección tercera del Tribunal Adminsitrativo de Cundinamarca decretó el embargo de los dineros del municipio depositados en las cuentas corrientes o de ahorros de los bancos Agrario, Caja Social, Coopdesarrollo, BBV Ganadero, de Bogotá, Davivienda, AV Villas y Colmena en las sucursales de Fusagasugá y ordenó decretar el avalúo y remate de los bienes embargados en 1999.

"Ellos no han querido conciliar. Yo he ido innumerables veces a la alcaldía y ni siquiera me atienden. De eso he dejado constancia escrita. Nosotros estamos dispuestos a negociar, pero si ellos no se pronuncian, en los próximos días realizaré el secuestro y remate de los bienes, que son patrimonio del municipio", finalizó Rodríguez.

El Semanario intentó ubicar al ex alcalde Barrera para conocer su versión, pero fue imposible localizarlo.

Prioridad eran los beneficiarios.

William Mahecha, ex alcalde de Silvania y en cuya administración se inició el proceso jurídico, dijo que cuando se posesionó como alcalde, en 1998, se enteró del problema porque varios beneficiarios fueron a reclamar los dineros invertidos en el proyecto.

"Indagando, encontré que en la tesorería habían depositados unos dineros que no eran de la alcaldía. Con el aval de la Procuraduría concilie con la comunidad y le devolví los recursos a los beneficiarios. Yo creí que ahí paraba el problema.

Sin embargo agregó un día llegó a la alcaldía una persona de la firma Arconstruir a decirme que el alcalde del periodo 96-98 le debía plata de ese proyecto y que ellos tenían unas letras de cambio por esa deuda. "Eso me pareció extraño, pues un alcalde no puede endeudar al municipio sin autorización del concejo.

"A esa persona la vi una vez en la alcaldía y nunca más la volví a ver. Después me enteré que habían iniciado un proceso. Durante mi administración hubo unos recursos que estuvieron disponibles, cerca de 125 millones de pesos, que creo eran los que ellos aportaron en su momento, pero yo no tenía claro con qué autorización un particular invertía y depositaba dineros en la tesorería para un proyecto de la alcaldía. No se cómo hicieron esa figura. Yo me limité a asegurar la entrega de los depósitos de los beneficiarios", finalizó Mahecha.

Arconstruir nos quiere ejecutar.

Manuel Pardo, alcalde de Silvania, dijo que en la tesorería del municipio hay unos dineros no se ha podido establecer jurídicamente si realmente pertenecen a Arconstruir.

"Según ellos, invirtieron 109 millones de pesos, pero están cobrando más de 300. Ellos están ejecutando unos títulos valores (letras de cambio ) que firmó el alcalde Willer Barrera de los cuales no se puede explicar su procedencia jurídica porque el alcalde Barrera no estaba autorizado por el concejo municipal para endeudar al municipio", explicó Pardo.

"Yo como alcalde no puede estar expidiendo títulos valores para respaldar deudas en el municipio sin tener autorización del concejo, a menos de que Arconstruir la tenga. Por eso, ha sido imposible establecer si esa plata es de la firma, y si es en ese monto, pues las pretensiones de ellos es que los intereses ya triplican el capital", dijo Pardo.

"Yo veo un manejo deshonesto de Arconstruir y por eso, ya instauramos una denuncia en la Fiscalía para que este ente haga parte del proceso y verifique de dónde surgen esas letras de cambio y esos montos.

"Observó que jurídicamente hay una irregularidad. Ya nos embargaron cuentas donde tenemos dineros destinados a la salud. Ellos nos quieren ejecutar. Si logramos demostrar que los dineros que hay en la tesorería son de ellos, se los entregamos, simplemente nos estamos defendiendo jurídicamente y estamos pagando errores de administraciones anteriores", finalizó.

FOTO:.

ESTOS FACSIMILE son dos, de las seis letras que tiene en su poder la firma Arconstruir, para demostrar la veracidad del préstamo a la alcaldía.