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VIAJE A TERRITORIO ETA

La única manera de demostrar que Orexa queda en España es con un mapa. La bandera que ondea en la alcaldía es la del País Vasco, el idioma que allí se habla es el vascuence y la construcción más grande del pueblo es una cancha de pelota vasca. (VER INFOGRAFIA: ETA Y EL PAIS VASCO)

10 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

La única manera de demostrar que Orexa queda en España es con un mapa. La bandera que ondea en la alcaldía es la del País Vasco, el idioma que allí se habla es el vascuence y la construcción más grande del pueblo es una cancha de pelota vasca.

(VER INFOGRAFIA: ETA Y EL PAIS VASCO).

Orexa pasaría inadvertido sino fuera porque, según dice el registro electoral, es el municipio menos español de España. Es el único pueblo donde todos sus habitantes votan por partidos que promueven la independencia y la gran mayoría -el 88 por ciento- lo hace por Batasuna, el más radical, considerado hermano de sangre del grupo terrorista Eta.

Ilegalizaziorik ez (ilegalización, no), se lee en una pancarta que algunos de sus 80 habitantes han colocado en la plazoleta principal de la localidad, a una hora de recorrido, al sur, desde San Sebastián (ver mapa). Es un reclamo público al presidente José María Aznar, que pidió el lunes al Parlamento marginar de la legalidad a Batasuna por no condenar el terrorismo de Eta. Estrenará, así, la llamada Ley de Partidos, aprobada el 29 de junio.

El domingo pasado, la banda terrorista hizo explotar un carro bomba en la ciudad costera de Santa Pola y causó la muerte de un hombre y una niña de 6 años. Era el primer atentado desde la expedición de la ley. Todos los partidos lo condenaron, salvo Batasuna. Estas muertes pueden evitarse si entre todos somos capaces de racionalizar un conflicto que dura siglos , se limitó a decir el líder del partido, Arnaldo Otegi.

La pancarta en la plazoleta también es una muestra del resentimiento con la España no vasca, según los lugareños. Los españoles nos quitaron nuestra cultura , dice José María Malkorra, de 69 años. Casi todas las familias de este pueblo tienen familiares en las cárceles españolas acusados de ser etarras , añade Simun Maiza, propietario del único restaurante del pueblo.

Los nacionalistas siempre invocan el pasado. El País Vasco (o Euskadi) se incorporó en el siglo XIV a la Corona de Castilla con la condición de que se conservaran los Fueros, una especie de constitución que debía ser respetada por los reyes. Su abolición, a mediados del siglo XIX, se convirtió en semilla del conflicto. Poco después aparecieron los separatistas: en 1895 se creó el Partido Nacionalista Vasco (PNV), en 1959 nació Eta y, en 1978, el radical Herri Batasuna, hoy Batasuna.

El estatuto de autonomía, que le otorgaron en 1979, supuso, para unos, la devolución de los derechos arrebatados. Pero otros han seguido clamando por la independencia, no sólo de los 7.234 kilómetros cuadrados de Euskadi, sino también de la comunidad de Navarra y el País Vasco francés. Un proyecto de nación, Euskal Herria, de 20 mil kilómetros cuadrados (algo menos que Cundinamarca) y tres millones de habitantes.

Esto no tiene nada que ver con España -dice Simun Maiza-. Cómo condenar el terrorismo? Si aquí viene la policía española, Eta no sería el equivalente para defendernos? No tenemos democracia, vivimos bajo una imposición .

Sociedad en mitades.

En las ciudades del País Vasco el euskera y el español se reparten por mitades en los menús. Las indicaciones en las carreteras se escriben en los dos idiomas, pero el español es tachado con pintura. Es una de las pocas cosas que rompen la apariencia impecable de esta región, la de mayor ingreso per cápita de España.

La separación también se manifiesta en los votos: en las últimas elecciones autonómicas, el 48 por ciento para los partidos españoles y del 52 por ciento para los separatistas.

Para quienes viven allí y se sienten españoles, la vida no es fácil. Mientras pasea por el centro de San Sebastián, Josefina Martelo, de 66 años, se detiene para ver una protesta por el cierre de 75 herriko tabernas que financian a Batasuna. El cierre lo ordenó el juez Baltasar Garzón, el 13 de julio, en un auto en el que considera al partido empresa pantalla de la Eta.

Te pegan si no estás de acuerdo con ellos -dice la mujer señalando a los de la marcha-. No nos dejan hablar .

Peor resulta para los alcaldes y concejales de partidos españoles . Si tienen suerte, son amenazados o abucheados; si no, asesinados, como le ha ocurrido a 36 políticos y autoridades desde que se rompió la tregua con Eta el 3 de diciembre de 1999.

"A los concejales socialistas y populares nos han condenado a muerte. Nos increpan, nos amenazan, queman nuestros coches, nuestras casas , ha dicho Ana Urchueguía, la única alcaldesa de un partido no independentista en la zona de San Sebastián.

Es muy difícil que la gente sea consciente del coste personal que conlleva en Euskadi ser concejal y no ser nacionalista. Vivimos casi en la clandestinidad, como en otros tiempos".

ILEGAL O NO.

La nueva Ley de Partidos, aprobada por mayoría en el parlamento español, permite ilegalizar a un movimiento político que justifique o exculpe los atentados terroristas .

Batasuna no solo tiene sobre su cabeza la amenaza, del presidente José María Aznar, de declararlo ilegal por no condenar los recientes atentados, sino también al juez Baltasar Garzón que bloqueó y embargó en julio 109 cuentas y 75 herriko tabernas.

En España la ilegalización de Batasuna es aprobada por la mayoría (excepto en el País Vasco, donde es calificada como antidemocrática por el 53 por ciento de la población).

Santiago Carrillo, el célebre ex secretario general del Partido Comunista, teme que la Ley de Partidos cierre las puertas de una negociación. Ahora Batasuna tendrá el argumento de que debe actuar ilegalmente porque no lo dejan actuar legalmente asegura . Esto fomentará el terrorismo y el nacionalismo .

FOTO/Cortesía El País.

Arnaldo Otegi, líder de Batasuna (centro), en una manifestación que pide la libertad para los etarras presos. Presos vascos a Euskal Herria .