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LA CADENA DE LA FELICIDAD:

Señor Director:

10 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Señor Director:.

En días pasados fui a una bomba de gasolina a sacar el certificado de gases. El resultado fue que tenía muy alto el monóxido de carbono y muy altos los hidrocarburos. El técnico me dijo que debería ir a otro establecimiento para que corrigiera esa anomalía.

En este segundo establecimiento, con un equipo exactamente igual al primero, hicieron el examen y encontraron los mismos resultados. Este técnico cerró media vuelta a una pequeña lleve en el carburador e inmediatamente se corrigió la anomalía. Mi vehículo quedó, entonces, cumpliendo con los requisitos exigidos por el municipio.

Lo grave del caso es que esa media vueltica me costó 20.000 pesos. Y pagué 23.000 por la certificación. Como esto encarece en casi un ciento por ciento el valor del certificado de gases, llamé al Area Metropolitana y me dijeron que el primero no podía cerrar la pequeña llave porque sería tenerlos de juez y parte. Si a mí me da un dolor muy fuerte en el estómago y el médico me dice que me tengo que operar del apéndice, este mismo médico no me puede hacer dicha operación? Lo que han montado es una cadena de la felicidad, porque si aquí en Medellín tenemos aproximadamente 500.000 vehículos a 43.000 pesos cada uno, eso da veintiún mil millones de pesos cada año.

Hugo Ruiz M.

Medellín