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REFERENDO, AL BANQUILLO

El impacto que el gobierno del presidente Alvaro Uribe quería causar con su propuesta de referendo para reformar las costumbres políticas parece que no surtió efecto.

11 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

El impacto que el gobierno del presidente Alvaro Uribe quería causar con su propuesta de referendo para reformar las costumbres políticas parece que no surtió efecto.

Esta misma semana afloraron las críticas de quienes consideran que la iniciativa se quedó corta frente a la crisis que vive el sistema democrático colombiano.

Senadores como Carlos Gaviria, ex magistrado de la Corte Constitucional, sostienen que muchos de sus temas-como establecer el voto público o despojar al Congreso de sus funciones administrativas- no deberían estar en un referendo.

Lo único que debería estar en el referendo es el tema del unicameralismo o el bicameralismo. Lo demás se puede tratar en actos legislativos o leyes ordinarias , dice Gaviria.

Luis Guillermo Vélez, senador liberal, comparte esta posición. Algunos de sus temas son artificiales y solo sirven de gancho para enardecer los ánimos entre nosotros, cuando deberíamos estar haciéndole frente a la violencia .

Aún así, legisladores cercanos al Gobierno, como Claudia Blum y Gina Parodi, argumentan que temas como el voto público, la separación de funciones administrativas del Congreso o la eliminación de las suplencias se incluyeron en el referendo, porque en los últimos años los congresistas las han desechado.

Pese a estos argumentos, las críticas no cesan. Antonio Navarro, senador independiente, cree que el proyecto no trató aspectos fundamentales como la organización de los partidos y el estatuto de la oposición.

El Gobierno, en su exposición de motivos, dice que el referendo no será el ingrediente único de una estrategia global . En unas semanas, se estaría presentado un acto legislativo -reforma a la Constitución- con otros temas complementarios.

Por ahora, los temas más polémicos del referendo son la reducción del Congreso, su eventual revocatoria, las curules para los grupos armados, la reducción del Estado y normas para los congresistas.

EL TIEMPO buscó lo bueno y lo malo de estas propuestas.

LOS TEMAS POLEMICOS.

- UNICARELISMO.

El Gobierno propone un Congreso unicameral -eliminar una de las dos cámaras que hoy tiene- integrado por 150 miembros, 25 de ellos elegidos en listas nacionales, cinco por circunscripciones especiales (negritudes, indígenas y residentes en el exterior) y unos 120 por listas regionales.

Para el Gobierno, la propuesta de una sola cámara busca convertir a la rama Legislativa en un poder más eficaz, porque en algunos países una de las dos cámaras está jugando un papel secundario . Este punto no es apoyado por Claudia Blum y Gina Parodi, integrantes de la bancada uribista.

El senador Carlos Gaviria considera que el unicameralismo lesionaría el proceso de descentralización y autonomía territorial. La politóloga Leyla Rojas dice que no se puede partir del supuesto erróneo de considerar que el tamaño del Congreso incide directamente en la corrupción .

Antonio Navarro, senador independiente, estima que el número de curules propuesto estimulará aún más los caciques regionales que a los congresistas de voto de opinión, porque los cupos para estos últimos son muy pocos.

- ANTICIPAR ELECCIONES.

Para contar con un nuevo Congreso -con una sola cámara y 150 miembros- la administración Uribe sugiere que se busque un anticipo de las elecciones parlamentarias mediante una fórmula de concertación con el actual Congreso. Si no se logra un acuerdo, el Presidente quedaría facultado para convocar un nuevo referendo en el que se les preguntaría a los colombianos si quieren adelantar los comicios.

Uribe y su ministro del Interior y de Justicia, Fernando Londoño, consideran que no puede haber tregua en la conformación de un parlamento prestigioso . Por eso propone esta fórmula conciliadora, pero que, de todas formas, deja al Presidente con una carta adicional para anticipar las elecciones.

Para el senador liberal Luis Guillermo Vélez las reformas deben tener una aplicación inmediata, pero no deben crear traumatismos ni lucha de poderes, como ocurrió con el referendo de Pastrana. Por el contrario, Claudia Blum, senadora independiente, dice que esta fórmula es adecuada porque no plantea desde ahora un conflicto entre Ejecutivo y Legislativo, sino que reserva ese debate para el futuro y, de esta forma, no hay obstáculos para el trabajo del Congreso.

- CUPOS PARA LA PAZ.

El referendo también incluye en una de sus preguntas la posibilidad de que los colombianos respondan si quieren que el Presidente tenga facultades para conceder cupos en el Congreso a los grupos armados al margen de la ley -guerrilla o paramilitares- que deseen reincorporarse a la vida civil. Estas curules se podrían conceder en unas elecciones anticipadas o de manera directa y por una sola vez.

El Gobierno está pidiendo al Congreso y al pueblo que lo habiliten para establecer circunscripciones especiales de paz, para utilizarlas en la refrendación de los acuerdos , dice el ministro Londoño Hoyos, en su exposición de motivos.

El senador Oscar Iván Zuluaga sostiene que esta propuesta, considerada por él como un cheque en blanco, es mejor que propiciar una constituyente en la que más de la tercera parte esté en manos de la guerrilla. Pero para el senador Luis Guillermo Vélez, lo ideal es conseguir un proceso de integración sincero que termine en una constituyente en la que sus integrantes tengan la oportunidad de reformar todo. Y Carlos Gaviria anota que se debe estudiar si con esta propuesta se estaría otorgando un estatus político a los paramilitares.

- RECORTE REGIONAL.

En el proyecto de referendo se incluye, además, la eliminación de las contralorías y personerías departamentales y municipales y se limita los honorarios de los diputados y concejales.

El Gobierno defiende estas medidas porque la supresión de las contralorías -y las personerías- representa no solo la eliminación impostergable de focos de clientelismo y politiquería regional, sino la ocasión para hacer más vivos y urgentes los procesos técnicos de la Contraloría General . La limitación de los honorarios busca combatir ventajas burocráticas de diputados y concejales.

Leyla Rojas, politóloga de los Andes, sostiene que estas medidas podrían dejar a los alcaldes y gobernadores sin control fiscal y político. Se debilitarían los concejos y las asambleas y sus miembros, añade, podrían incurrir en prácticas de corrupción, pues buscarían su sueldo por otras partes a través de mordidas .

- NORMAS PARA CONGRESISTAS.

Los congresistas no sólo deberán lidiar con la posibilidad de una revocatoria. El texto de referendo incluye una serie de normas para que su labor sea más disciplinada. Voto público, eliminación de las suplencias y desmonte del manejo de los servicios administrativos son las propuestas.

Sobre el voto público, el senador Carlos Gaviria sostiene que se debe permitir el voto secreto cuando la seguridad personal de los legisladores pueda ponerse en riesgo por el sentido de una votación. En cuanto a las suplencias, la representante Gina Parodi admite que el referendo no tuvo en cuenta los casos de los parlamentarios que deben someterse a tratamientos médicos prolongados que obliguen a un retiro temporal.

Y Leyla Rojas advierte que el Congreso seguiría manejando sus recursos administrativos, pues el mismo texto de las reformas ordena crear una junta directiva compuesta por la Mesa Directiva del Congreso.

- LOS 16 PUNTOS DEL REFERENDO.

1.Condenados por corrupción no podrán ser servidores públicos.

2. El voto de los congresistas será nominal y público.

3. Los congresistas no tendrán suplentes.

4. Los congresistas podrán indicar la orientación de partidas en el presupuesto.

5. Los servicios administrativos del Congreso serán manejados por una persona escogida por concurso.

6. El Congreso tendrá una sola cámara integrada por 150 miembros.

El presidente podrá otorgar cupos en el Congreso a grupos desmovilizados.

7. Los congresistas perderían su investidura por violar los topes de campaña y por no asistir a 10 sesiones.

8. Las pensiones no podrán superar los 20 salarios mínimos mensuales legales vigentes.

9. Se eliminan las contralorías departamentales y municipales.

10. Se suprimen las personerías.

11. Se limitan honorarios de diputados y concejales.

12. Se prohíbe toda forma de auxilio parlamentario.

13. El ahorro que produzca esta reforma se destinará a educación.

14. Las regalías se destinarán para educación y agua potable.

15. Se elimina el servicio militar obligatorio.

16. El Presidente podría convocar otro referendo para anticipar elecciones.