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SEGUIMOS JUGANDO IGUAL

La discusión, en los estadios, parece el ensayo de una coreografía: un paso al lado o al frente, un toque largo o uno corto, todos atrás o todos adelante... A qué se juega en el fútbol colombiano? En el Mundial de Corea y Japón no hubo grandes revoluciones y Colombia tampoco parece una cantera de ideas. Subvaloramos lo nuestro , sale al paso Javier Alvarez, técnico del Caldas y defensor del fútbol vistoso y ofensivo.

11 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

La discusión, en los estadios, parece el ensayo de una coreografía: un paso al lado o al frente, un toque largo o uno corto, todos atrás o todos adelante... A qué se juega en el fútbol colombiano? En el Mundial de Corea y Japón no hubo grandes revoluciones y Colombia tampoco parece una cantera de ideas. Subvaloramos lo nuestro , sale al paso Javier Alvarez, técnico del Caldas y defensor del fútbol vistoso y ofensivo.

Después de la eliminación de Colombia en Francia-98, se dijo que el sistema había colapsado, que el toque corto, el juego lateral y el 4-2-2-2 estaban muertos. Brasil, el actual campeón del mundo, puso otra vez de moda el 3-5-2, en sus distintas versiones, y se sabe que los genios clásicos con un 10 en la espalda están en vías de extinción. El sentido común dicta atacar en bloque y defender en grupo. De acuerdo con los corresponsales de EL TIEMPO en las distintas ciudades, en el torneo Finalización solo Tuluá, Quindío y Medellín vienen jugando con tres defensas y volantes laterales. El resto suelen aplicar el 4-4-2 y la zona se impone (al balón o al hombre según se tenga o no el balón). Por lo general, dos de los volantes son ofensivos si es local y tres o cuatro ocupan posiciones defensivas cuando se es visitante. Es corriente, que por momentos, los visitantes usen una doble línea de cuatro hombres con un enganche y un delantero.

Así llegó el América de Jaime de la Pava al título del Apertura. El yugoslavo Dragan Miranovic, de Santa Fe, ha provocado escozor moviendo a sus jugadores por toda la cancha y en distintos módulos, aplicando movimientos rápidos y pases de 30 metros. Es líder del Finalización. En el fútbol como en el matrimonio y en el sexo, hay que ser creativo y cambiar de posición .

Hoy, mencionar el toque-toque puede producir espanto. Algunos equipos, ahora, jugamos más largo. Pero hay que estar preparados para solucionar en corto y sorprender en largo , apunta Alvarez. El Atlético Nacional de Luis Fernando Montoya, intentó, cada vez que pudo, tocar en corto por toda la cancha y sus fanáticos lo aplaudieron. Fue subcampeón del Apertura.

Y qué pasó con el talento? Los entrenadores, en Colombia, insisten en que hay que aprovecharlo para jugar largo. Pero no todos los días surgen volantes laterales excepcionales, tipo Gerardo Bedoya o defensas impecables como Iván Ramiro Córdoba y, menos, creadores como Carlos Valderrama, el símbolo del paraíso perdido del fútbol colombiano.

Todos, en el equipo, deben creer que son un 10 al entregarla. No me gusta depender de ningún jugador , apunta Miranovic. Para jugar vertical se necesita una técnica más exquisita, de dos toques , dice Oscar Héctor Quintabani, el hombre que dirige a Giovanni Hernández en el Deportivo Cali. El tiene una gran capacidad para complementar la dinámica con la técnica, por su calidad para poner balones en velocidad , afirma.

La clave, coinciden los entrenadores en Colombia, es encontrar los jugadores y no necesariamente el esquema. Necesitamos más jugadores mixtos, que cambien de ritmo, y debemos mejorar en mentalidad, jugar para hacer más goles , anota Alvarez. Pero no todo parece escrito en la planilla: El jugador colombiano es capaz de aprender lo que se le enseña, no es justo encasillarlo , concluye Miranovic.