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EL MODERNO, DE PUERTAS ABIERTAS

En las mismas instalaciones donde jugó con una pelota el ex presidente Samper, pintó sus primeros dibujos Luis Caballero, manipuló tubos de ensayo Rodolfo Llinás, aprendió a manejar la calculadora el ex ministro de Hacienda Guillermo Perry y firmó sus primeros escritos Daniel Samper Pizano, estudian mil niños que, al terminar su jornada, les dejan el campo libre a los desfiles, las fiestas y las ceremonias.

11 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

En las mismas instalaciones donde jugó con una pelota el ex presidente Samper, pintó sus primeros dibujos Luis Caballero, manipuló tubos de ensayo Rodolfo Llinás, aprendió a manejar la calculadora el ex ministro de Hacienda Guillermo Perry y firmó sus primeros escritos Daniel Samper Pizano, estudian mil niños que, al terminar su jornada, les dejan el campo libre a los desfiles, las fiestas y las ceremonias.

El tradicional Gimnasio Moderno, que desde su fundación en 1914 se ha destacado por su formación y su nivel académico, se destaca ahora también por ser uno de los lugares más cotizados para casarse, celebrar cumpleaños, lanzar productos, hacer fiestas, presentar obras de teatro, debutar como cantante, jugar un partidito de fútbol los domingos y nadar en la piscina.

La ubicación -carrera 9a con 74-, los edificios de principios del siglo XX declarados Monumento Nacional y un campus siempre recién podado que supera las seis fanegadas, son los principales atractivos de un colegio que podría confundirse con un club.

Un colegio al que durante 88 años solo tuvieron acceso un puñado de niños y adolescentes hijos de familias distinguidas. Estudiantes que detrás de un muro de ladrillo aprendían en su propio mundo.

El colegio se había aislado del país, de la vida nacional -dice Gonzalo Mallarino, procurador del Gimnasio-. Nuestra primera medida para conectarnos con la ciudad fue aceptar la propuesta de tener un colegio en concesión en Ciudad Bolívar. Luego decidimos abrirle las puertas a la comunidad. Los monumentos son para que las personas los visiten, los recorran. Queremos que las familias vengan los fines de semana a ver teatro, a jugar fútbol, a nadar en la piscina .

La boda de los actores Carolina Acevedo y Roberto Cano, el lanzamiento de la cerveza Aguila Light y la fiesta de los 20 años de la revista Semana, que contó con más de 2.000 invitados, son algunos de los más recientes actos sociales en el Moderno. Actos que, por supuesto, dejaron unos buenos pesos para reinvertir en la institución.

Todas estas actividades permiten que los estudiantes se abran a la ciudad, amplíen sus horizontes -dice Pedro Luis Espinosa, padre de familia-. Además es una manera de buscar fuentes de financiación para invertir en la calidad de la educación .

El teatro, las canchas de fútbol y de tenis, la capilla y una piscina semiolímpica se han convertido en los principales atractivos del Moderno para muchas familias bogotanas.

Venimos a entrenar todas las noches, desde las 8 hasta las 9:30 -dice Libardo Méndez, el entrenador del equipo de natación de la Universidad Javeriana-. Es una piscina espectacular, muy linda y muy limpia. Además queda en un lugar bellísimo y de fácil acceso .

FOTO/Reynel Ruiz EL TIEMPO.

La nueva piscina del Gimnasio Moderno es una de las atracciones principales. La gente puede alquilarla por horas o por días.