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STOIBER ASUSTA A SCHRODER

Las encuestas muestran tan adversos presagios para el Partido Socialdemócrata en el poder, que el canciller alemán, Gerhard Schroeder, se vio obligado a adelantar 15 días el lanzamiento de la llamada fase caliente de su campaña, con miras a las elecciones del 22 de septiembre. (VER GRAFICO: STOIBER A LA CABEZA)

12 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Las encuestas muestran tan adversos presagios para el Partido Socialdemócrata en el poder, que el canciller alemán, Gerhard Schroeder, se vio obligado a adelantar 15 días el lanzamiento de la llamada fase caliente de su campaña, con miras a las elecciones del 22 de septiembre.

(VER GRAFICO: STOIBER A LA CABEZA).

El acto se realizó el lunes pasado en Hannover, su patria chica, y en su discurso, de más de una hora en plaza pública, apeló a la necesidad de continuar con el camino alemán que, según él, ofrece el gobierno socialdemócrata.

"El camino alemán no puede admitir el retroceso a formas de gobierno de ayer con gente del ayer" y "Alemania está en el sendero correcto, pero todavía estamos a mitad de camino , fueron algunos de los postulados más sonoros.

Aprovechó para criticar el modelo poco social de vida norteamericano - ese no es el modelo alemán , aseguró- y para oponerse rotundamente a un eventual ataque de Estados Unidos contra Irak: "Este país, bajo mi gobierno, no va a estar dispuesto a correr ningún tipo de aventura en ese sentido".

La contienda.

El 22 de septiembre los alemanes elegirán un nuevo Congreso y por esa vía decidirán quien será el Canciller Federal para los próximos cuatro años.

La disputa por el cargo está casada oficialmente, desde enero, entre Schroeder (Partido Socialdemócrata, centroizquierda) y Edmund Stoiber, ministro presidente del poderoso estado de Baviera (Unión Socialcristiana, CSU, ramificación del Partido Demócrata Cristiano, CDU).

Dos pesos pesados que durante seis semanas se batirán en un duelo, cuyo desenlace tendrá repercusiones políticas más allá de las fronteras de este país de 82 millones de habitantes.

Aunque ningún experto asemeja a Stoiber con la extrema derecha del austriaco Jorg Heider, sus posiciones sobre la inmigración extranjera y la reivindicación de valores nacionalistas, permiten afirmar que su triunfo significaría la consolidación del giro a la derecha que se ha dado este año en Europa.

El triunfo de Schroeder, reflejaría, por el contrario, no sólo el freno a la derechización sino, dice su lema, la garantía de que "Alemania se imponga como la conciencia y pulmón social de la Unión Europea y el laboratorio para seguir trabajando por el modelo de la socialdemocracia en el mundo".

Sin embargo, el significado geopolítico no parece ser el plato fuerte para los electores alemanes. De hecho, si las elecciones hubiesen sido ayer, el proyecto socialdemócrata de Schroeder habría sido derrotado por el conservador de Stoiber (ver gráfico).

Los sondeos tampoco favorecen a los aliados del canciller. Los Verdes, que han gobernado desde 1998 con Schroeder, obtienen un 6 por ciento de los votos. Porcentaje que podría encogerse aún más, por el reciente escándalo del uso privado de millas aéreas acumuladas en viajes de trabajo por algunos diputados.

Mientras tanto, el Partido Liberal (FDP), que ha expresado su afinidad con el conservador Stoiber, obtiene un 9 por ciento de las intenciones de voto.

Los encuestadores, sin embargo, no creen que las elecciones se hayan definido. Dieter Roth, de Francfort, advierte que "en la dinámica preelectoral alemana siempre son fundamentales las situaciones coyunturales y la movilización de copartidarios rezagados".

Se suma también lo que los candidatos pueden ganar o perder en el duelo por la televisión, una novedad en la historia germana, que se estrenará quince días antes de las elecciones.

Millas y empleo.

Para el semanario Der Spiegel, con la apertura temprana de la campana, "el SPD pretende movilizar a todos los copartidarios que aunque no votarían por Stoiber, han mostrado hasta ahora, muy pocas ganas de ir a votar, lo cual favorece al candidato conservador".

"Schroeder quiere concentrar los alcances de su campaña en el rechazo a la berlusconización , donde sus fortalezas son evidentes, para ganar aire en temas como el desempleo, donde todavía está a la defensiva".

En efecto, la reducción del desempleo, su gran promesa de la anterior campaña, ha sido el talón de Aquiles de Schroeder. El jueves revelaron datos oficiales de 4.047.000 desempleados, una cifra desastrosa si se tiene en cuenta que en julio de 1998, la cifra de desempleo ascendía a 4.134.00.

Sin embargo, el Canciller está decidido a todo para mantener el poder. Por lo menos eso parece indicar la reciente destitución de su controversial ministro de Defensa, Rudolf Scharping, por el presunto cobro de 70.000 mil millones entre 1998 y 1999, en concepto de honorarios.

Stoiber por su parte, dará a conocer su proyecto político en la inauguración de su respectiva "fase caliente", programada para el primero de septiembre.

STOIBER EL BAVARO.

Es difícil pensar que hace apenas un año pocos le daban a Edmund Stoiber siquiera un chance de que su partido (Unión Social Cristiana de Baviera, hermano de la Unión Cristiano Demócrata) pudiera ganar en las próximas elecciones generales.

Stoiber es el mandatario de uno de los estados más ricos de Alemania (Baviera) y es reconocido como más competente en temas económicos que Schroeder. En los 53 años de república alemana jamás un bávaro ha llegado a ser Canciller.

A pesar de que los socialdemócratas lo acusan de que quiere acabar con el generoso sistema de bienestar social, Stoiber se presenta a mitad de camino de un moderado. Sus políticas están diseñadas para no asustar a nadie. Su propósito es bajar el gasto público de 48,5 del PIB a por debajo del 40.

Hace décadas, señala El País de Madrid, hizo feroz campaña en el parlamento bávaro en contra del nudismo y a favor de la presencia de crucifijos en la escuela pública.

FOTO/AFP.

Edmund Stoiber, conservador, ministro presidente del poderoso estado de Baviera, lleva la delantera en Alemania.