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US AIRWAYS SE ACOGE A LA BANCARROTA, Y UNITED AIRLINES PODRÍA SER LA PRÓXIMA

US Airways Group Inc. se acogió ayer a las leyes de bancarrota de Estados Unidos, buscando protegerse de sus acreedores al tiempo que da término a un plan de reestructuración iniciado en mayo bajo el mando de un nuevo presidente ejecutivo. (VER CUADRO: UN POCO DE OXIGENO)

12 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

US Airways Group Inc. se acogió ayer a las leyes de bancarrota de Estados Unidos, buscando protegerse de sus acreedores al tiempo que da término a un plan de reestructuración iniciado en mayo bajo el mando de un nuevo presidente ejecutivo.

(VER CUADRO: UN POCO DE OXIGENO).

La séptima aerolínea de EE.UU.. y la más golpeada por la desaceleración del sector de viajes tras los atentados del 11 de septiembre, es la primera aerolínea de importancia en acogerse a la bancarrota después de los ataques.

Pero a esta bancarrota podría pronto sumarse la de la segunda aerolínea del país, United Airlines.

Y es que la búsqueda de United Airlines de una garantía de préstamo por US$1.800 millones se ha topado con la resistencia de la junta del gobierno que administra el programa de ayuda económica a las aerolíneas de EE.UU.

Estamos enfrentando cierta actitud negativa en Washington , dijo Jake Brace, director general de finanzas de la matriz de United, UAL Corp. Hablamos con mucha gente en Washington. Y su mensaje es: se necesita más , más concesiones de los sindicatos, los acreedores, arrendadores y proveedores.

De otra forma, la junta no aprobará la solicitud de United de una garantía de crédito. Esta garantía permitiría a United recaudar US$2.000 millones antes de que venza parte de su deuda este año. Además, ayudaría a UAL a evitar el camino seguido por US Airways Group Inc.

Una vocera de la junta dijo que la solicitud de United sigue bajo revisión, y se negó a dar detalles de las conversaciones.

Esta junta, creada por el gobierno estadounidense después de los ataques terroristas del 11 de septiembre, tiene la autoridad de repartir hasta US$10.000 millones en garantías de crédito para ayudar a las aerolíneas que carezcan de acceso razonable a crédito por las secuelas de los ataques.

Hasta ahora, de las 16 aerolíneas que han presentado una solicitud, sólo America West Holdings Corp.ha recibido ayuda de este tipo.

Incluso si la solicitud de UAL es aprobada finalmente, quizá no llegue lo suficientemente rápido como para evitar la bancarrota.

En el caso de US Airways, la junta ofreció aprobación condicional en julio, pero está reteniendo la ayuda hasta que la aerolínea asegure las concesiones de sus sindicatos y acreedores que prometió en su solicitud.

La semana pasada, Jim Higgins, analista de Credit Suisse First Boston rebajó a UAL de mantener a vender , debido a la preocupación de que UAL no sea capaz de convencer a su sindicato para que otorgue concesiones significativas en materia salarial para que la junta facilite el crédito.

Sin liquidez adicional, los analistas calculan que los US$2.400 millones de efectivo de libre acceso se reducirían a US$300 millones para fines de año, una suma demasiado pequeña para ofrecer un colchón para una compañía del tamaño de United.

Higgins dijo que United no sería capaz de evitar acogerse a la protección de bancarrota que ofrecen las leyes de EE.UU. si su efectivo cae por debajo de los US$750 millones, una cantidad que según él la aerolínea necesita para financier una reorganización mientras continúa operando. Higgins piensa que hay de un 75% a un 80% de probabilidades de que United se acoja a las leyes de bancarrota.

Jack Creighton, presidente interino de UAL, se ha referido a los rumores de la bancarrota. A pesar del difícil panorama y las inciertas perspectivas para las reducciones de los costos laborales, dijo, una cosa de la que estamos seguros es de que United seguirá volando durante todo el proceso .

No ayuda a los prospectos de United que varias de sus rivales más grandes estén tratando de forzarla a acogerse a las leyes de bancarrota. Sus competidores han emprendido un sigiloso esfuerzo de lobby para convencer al gobierno estadounidense a rechazar la solicitud de la aerolínea.

Lo que molesta a sus rivales es que United, con sede en Chicago y que es un 55% propiedad de sus empleados, ha dado a la mayoría de sus sindicatos lucrativos contratos laborales, lo cual ha aumentado las expectativas de los trabajadores en toda la industria.

Ahora, los competidores temen que una inyección de capital permitiría a United continuar con esas tarifas salariales. De solicitar la protección de las leyes de bancarrota, sin embargo, United podría renegociar sus contratos laborales. Si United recibe el préstamo, entonces nosotros, y los demás, podríamos morir , dijo Gordon M. Bethune, presidente de Continental Airlines.

Bethune y otros argumentan que la industria realmente necesita ser reestructurada, y el proceso debería empezar con United. Ellos alegan que los problemas de United son anteriores al 11 de septiembre, y además son culpa de la propia empresa.