Archivo

SOBRE LAS FUENTES

Algo se ha dicho por parte del gobierno en relación con el tema de las fuentes. Según parece, existe la intención de centralizar la información en cabeza de voceros autorizados determinados y específicos para cada ramo. En la situación actual, una medida de esta naturaleza contribuye, sin duda, a facilitar el trabajo de los medios y mejorar la información que reciben los ciudadanos.

09 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Algo se ha dicho por parte del gobierno en relación con el tema de las fuentes. Según parece, existe la intención de centralizar la información en cabeza de voceros autorizados determinados y específicos para cada ramo. En la situación actual, una medida de esta naturaleza contribuye, sin duda, a facilitar el trabajo de los medios y mejorar la información que reciben los ciudadanos.

Este diario, es una reciente nota editorial, y columnista como Salud Hernández se han referido a los problemas que afronta la información debido a la multiplicidad de fuentes oficiales y a las pifias que suelen ser frecuentes.

En efecto, en Colombia, sobre todo en materia de orden público y justicia, se ha venido creando una malsana cultura de la fuente y del protagonismo. Todo el mundo lo es o quiere serlo. Desde el soldado que participa en un operativo militar hasta el general más importante. Cada quien da una versión o emite su opinión. Y los medios, en muchas ocasiones, hacen un eco desmedido de estas apreciaciones sin confrontarlas, como si olvidaran que el mejor comunicador es el más escéptico.

Por esta vía, se produce información equivocada o inexacta. Eso es grave. Pero más grave resulta que, seducidas por el canto de sirena de los micrófonos, las cámaras, las luces, en fin, del protagonismo, estas múltiples fuentes parecen concentrarse más en la atención a los medios que en su propio trabajo. Hace años los propios jueces decían: nosotros nos pronunciamos con nuestras sentencias hoy salen a dar ruedas de prensa cuando aún no se ha redactado la sentencia. La creación de protagonistas de la información está degenerando la información misma y dificultando el ya de por sí complejo trabajo periodístico en nuestro país. Por eso, es deseable que el nuevo gobierno se concentre en este punto como parece que pretende hacerlo.