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EL COLECCIONISTA DE AZALEAS

Lleva su pasión hasta en el apellido. Carlos Arturo Flor Montoya ha dedicado 20 años de su vida a conservar una de las colecciones de bifloras más grandes de Colombia.

13 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Lleva su pasión hasta en el apellido. Carlos Arturo Flor Montoya ha dedicado 20 años de su vida a conservar una de las colecciones de bifloras más grandes de Colombia.

En el kilómetro 22 de la vía que comunica a Cali y Buenaventura se encuentra su refugio, llamado Salsipuedes, donde cultiva 100 variedades diferentes de estas plantas, también conocidas como azaleas.

Su colección nació como un pasatiempo, estimulado por las bifloras que veía crecer en el patio de la casa de campo de su abuela.

Por sus 20 grados de temperatura y sus 1.700 metros de altura sobre el nivel del mar, Salsipuedes es un sitio ideal para las azaleas, dice Flor, profesor en la sede que la Universidad Nacional de Colombia tiene en Palmira e investigador del programa de fríjol del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT).

Según el experto, esta colección no tiene pretensiones botánicas ni taxonómicas. Sin embargo, es un punto de partida en el trabajo inmediato para el estudio de este hermoso recurso genético .

El nombre en español de esta vistosa flor es azalea , con derivaciones como azalia , nombre popular en Centroamérica. Pero en Colombia se le conoce más como biflora, especialmente en la Zona Cafetera.

Estas plantas son originarias de China, de donde pasaron a Europa, principalmente a Bélgica y Holanda, para llegar luego al continente americano. Pertenecen a la familia Ericaceae del género Rhododendron.

De Cuba a la Patagonia.

Entre las bifloras se destaca la especie paraguaya conocida como Ipacarai, recolectada cerca del lago del mismo nombre. Es espectacular, porque tiene tres clases de flores, de colores diferentes , dice el coleccionista, quien encontró un ejemplar muy parecido en una galería de Medellín, bajo el nombre de Las tres hermanas .

Flor ha conseguido sus azaleas más llamativas en Tucumán (Argentina), San José (Costa Rica), y Medellín, Armenia y Popayán. Las elige por su tamaño y por las combinaciones de dos o tres colores en la misma planta; sus favoritos son el púrpura, el anaranjado, el lila, el blanco, el rojo y el morado.

El único país de Latinoamérica donde no encontró ninguna fue en Cuba, porque su topografía está prácticamente toda sobre el nivel del mar, y la biflora crece entre los 1.000 y los 2.400 metros de altura .

Ahora, cuando el pasatiempo se convirtió en una obsesión científica, una de las metas del profesor Flor es inducir la formación de frutos en esta planta y conseguir un sistema de hibridación que permita hacer cruces y obtener nuevas plantas.

FOTO/Maryluz Montoya.

El palmireño Carlos Arturo Flor Montoya le ha dedicado 20 años a conservar a las colecciones más grandes de Azaleas que hay en Colombia.