Archivo

VAN 791 ASESINATOS ESTE AÑO

Los 791 homicidios que han ocurrido en el Area Metropolitana de Cúcuta en lo que va corrido de 2002 motivaron a la Fundación Progresar para los Derechos Humanos a proponer la declaratoria de Crisis Humanitaria, para responder así a la incapacidad de las autoridades para detener la violencia que se ha tomado esta zona fronteriza con Venezuela.

13 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Los 791 homicidios que han ocurrido en el Area Metropolitana de Cúcuta en lo que va corrido de 2002 motivaron a la Fundación Progresar para los Derechos Humanos a proponer la declaratoria de Crisis Humanitaria, para responder así a la incapacidad de las autoridades para detener la violencia que se ha tomado esta zona fronteriza con Venezuela.

Aunque los diversos sectores coinciden en que los crímenes son selectivos y se deben a ajustes de cuentas entre bandas organizadas, a acciones del narcotráfico y a la presencia de grupos guerrilleros y de autodefensas, el director seccional de la organización no gubernamental, Wilfredo Cañizares, advierte: La situación de orden público se les salió de las manos a los gobiernos municipal y departamental, a la Policía, al Ejército y a los organismos de seguridad del Estado".

La propuesta de Cañizares, que sería viable mediante el consenso de todos los sectores de la sociedad civil, responde a las cifras que entrega el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, que ubican a Cúcuta, como nunca antes, por encima de ciudades como Bogotá, Cali, Barranquilla y Bucaramanga, en cantidad de homicidios por cada 100 mil habitantes. Mientras en Colombia la tasa es de 64 asesinatos por cada 100 mil habitantes, en Cúcuta la misma proporción alcanza los 97 muertos. Solamente Medellín supera ese registro.

"La Crisis Humanitaria se ha aplicado en territorios con situaciones delicadas de violencia generalizada y cuando la población está inerme y los organismos del estado se muestran incapaces de detener el fenómeno. La idea es movilizar a organizaciones internacionales humanitarias y al Gobierno Nacional para diseñar estrategias integrales que lleven a parar esta emergencia", explicó el director de Progresar.

Según Cañizares, Jesús Peña, funcionario de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas, que se encarga de atender situaciones de derechos humanos en Norte de Santander, se mostró abierto a participar en cualquier convocatoria que se haga para analizar esta situación.

El alcalde de Cúcuta, Manuel Guillermo Mora, se mostró en desacuerdo con la propuesta y dijo que su administración busca disminuir la elevada cifra mediante la inversión social y del fomento del empleo. "Hemos apoyado a la Policía y al Ejército con recursos y vehículos para la implementación de controles, como la línea Aló 112 y la operación candado para el cierre de las salidas de la ciudad ante una acción delincuencial".

Para Ciro Ramírez, presidente del Comité Intergremial, la única forma de salir de esta crisis es con el apoyo a las comunidades más pobres.

Ramírez, dice que el narcotráfico es uno de los causantes de los crímenes y Sostiene que legalizando la droga disminuirían sus efectos violentos.

La defensora regional del pueblo, Carmen Ligia Galvis, se mostró de acuerdo con reunir a todos los actores sociales para iniciar reflexiones que permitan diseñar medidas y pautas de comportamiento, para lograr una mejor convivencia.

Monseñor Oscar Urbina, obispo de Cúcuta, no se atrevió a apoyar la propuesta de Crisis Humanitaria de inmediato, pero sí dijo que es urgente que las fuerzas vivas de la ciudad se reúnan y busquen salidas a esta situación. El prelado, que varias veces se ha pronunciado sobre la violencia en la ciudad, criticó la poca jerarquía de los gobiernos local y departamental para referirse a este tema. "Las autoridades deben llevar la batuta porque tienen que vigilar por la seguridad y la vida de los ciudadanos", expresó.

El coronel Luis Hernando Ramírez, comandante operativo de la Policía, se mostró en desacuerdo con la iniciativa de la fundación Progresar, desvirtuó que la situación se le haya salido de las manos a la institución y pidió más apoyo de la ciudadanía. "Llegamos a los sitios donde ocurren estos crímenes y nadie vio, nadie oyó y no dicen nada, para tener indicios y capturar a los autores".

FOTO/Obando.

A ajustes de cuentas de bandas organizadas, narcotráfico, guerrilla y autodefensas, atribuyen las autoridades la ola de homicidios en Cúcuta este año. Cada semana son asesinadas en la ciudad 25 personas.