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BRASIL RECIBIÓ EL MAYOR PRÉSTAMO EN LA HISTORIA DEL FMI

La creciente crisis de confianza generada por Brasil corría el riesgo, sin el préstamo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concedido el miércoles, de hundir al país en el fondo de un colapso financiero que contagiaría a otras naciones emergentes dentro y fuera de América Latina, según analistas. (VER GRAFICA: CREDITOS MEMORABLES)

09 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

La creciente crisis de confianza generada por Brasil corría el riesgo, sin el préstamo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concedido el miércoles, de hundir al país en el fondo de un colapso financiero que contagiaría a otras naciones emergentes dentro y fuera de América Latina, según analistas.

(VER GRAFICA: CREDITOS MEMORABLES).

Brasil obtuvo del FMI un nuevo préstamo de 30.000 millones de dólares con el fin de disipar las crecientes dudas de los mercados financieros sobre la capacidad del país para honrar sus compromisos en el pago de deuda.

El préstamo es el más importante concedido por la entidad de una sola vez.

Es un gesto generoso, superior a lo que preveía el mercado, que calculaba que la ayuda oscilaría entre 10 y 20.000 millones, pero inferior a lo que Brasil necesita , declaró ayer Carlos Quenan, economista encargado de América Latina en el banco público francés CDC-Ixis.

En un primer momento, hubo una reacción favorable de los mercados, pero la continuación del optimismo dependerá de la evolución política de Brasil. El factor clave será saber si este crédito permite calmar de forma duradera las tensiones sobre el real brasileño, añadió Quenan, que calculaba que el país necesita un colchón financiero de entre 40 y 50.000 millones.

La falta de reservas internas hace que Brasil tenga una elevada necesidad de financiación externa. Por ello, la crisis puede volver después de un periodo de relativa calma, como lo muestra el pasado reciente.

A medida que la perspectiva de quiebra de su vecino argentino se agravaba, el riesgo país de Brasil aumentó hasta octubre del 2001. A partir de entonces, la curva registró la tendencia inversa y remontó de nuevo únicamente desde abril y mayo.

Hasta el pasado octubre, se asistía a un paralelismo perfecto: el real se debilitaba cuando el riesgo argentino aumentaba. De octubre a mayo esto no ocurrió , dijo Quenan.

Tres días después de los atentados del 11 de septiembre, que aumentaron la preocupación sobre una recesión en Estados Unidos, el FMI había acordado un préstamo de 15.000 millones de dólares a Brasil.

El resultado fue que los inversores percibieron que Brasil era un país menos arriesgado. Incluso fondos de gran rendimiento fueron retirados de empresas estadounidenses e invertidos en mercados emergentes como Brasil o Sudáfrica, según el gabinete francés de investigación económica y financiera TAC.

Se trata de varios miles de millones de dólares por semana , explicó el responsable de TAC, Thierry Apoteker, lo cual disoció rápidamente a Brasil de Argentina y evitó un efecto financiero de contagio cuando Buenos Aires decidió no pagar su deuda en enero.

Pero desde abril y mayo, la percepción de riesgo aumentó debido a los escándalos contables de las grandes empresas estadounidenses, mientras que la perspectiva de elección presidencial en Brasil en octubre del 2002 hizo aumentar las dudas de los mercados con respecto a la capacidad de reembolso de la deuda del gigante suramericano.

Por ello, el riesgo país de Brasil aumentó y el real se depreció llegando a superar las tres unidades por dólar en los últimos días.

Según los analistas, después del marasmo en Argentina, los inversores creen que en Brasil puede suceder lo mismo. Un contagio financiero del mismo tipo al observado en la crisis asiática-rusa de 1997-1998.

Además, el futuro de Brasil, cuya población roza los 170 millones de personas, es concebido unánimemente como un factor más determinante que el de Argentina, con 36 millones de habitantes, según Quenan.

Porque si Brasil entra en una fase de crisis abierta con respecto a su deuda, el efecto contagio se sentirá más allá de América Latina, entre los pesos pesados del mundo emergente como Sudáfrica o Filipinas , concluyó el experto.

-Hasta Gomes dijo sí:.

Brasilia.

El favorito a ganar las elecciones presidenciales de Brasil, el centro izquierdista Ciro Gomes, admitió que su país necesita del FMI para estabilizar la economía, en oposición a declaraciones realizadas previamente.

Esa valentonada: fuera FHC (Fernando Henrique Cardoso) y fuera FMI , no soluciona el problema y traerá de vuelta una enorme inflación , dijo Gomes durante un discurso en Brasilia.

El candidato intervino en un foro ante unos 2.000 estudiantes universitarios, quienes lo abuchearon de forma airada tras escuchar la frase, informaron medios de prensa locales.

Gomes, candidato del Frente Laborista, una coalición de partidos de izquierda, se había opuesto en días recientes a comprometerse a aceptar las políticas del Fondo Monetario Internacional (FMI), del que el gobierno de Fernando Henrique Cardoso logró un urgente acuerdo de asistencia de 30.000 millones de dólares.

Entiendo y comprendo de corazón la reacción de las personas , dijo Gomes a los estudiantes de la Universidad de Brasilia.

Sin embargo, no quisiera ver a Brasil transformado en una nueva Argentina , agregó, según informa la Agencia Folha.

Gomes fue en 1994 el último ministro de Hacienda antes del primer gobierno de Cardoso y fue figura clave para asegurar el éxito del Plan Real que derrotó la hiperinflación brasileña.

Ante los estudiantes expuso su plan de gobierno que postula una política de bajas tasas de interés para favorecer el desarrollo del país .

También prometió una administración responsable de la deuda brasileña y de las cuentas externas; la no privatización de los servicios de previsión social; la reforma de la administración pública y el aumento del ahorro interno vinculado al desarrollo.