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MUSULMÁN VELA SANTO SEPULCRO

Wajeeh Nuseibeh es musulmán, pero asegura que durante más de un milenio, una persona de su familia a través de las sucesivas generaciones ha abierto y cerrado los portones de madera del máximo santuario de la cristiandad.

15 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Wajeeh Nuseibeh es musulmán, pero asegura que durante más de un milenio, una persona de su familia a través de las sucesivas generaciones ha abierto y cerrado los portones de madera del máximo santuario de la cristiandad.

Las denominaciones cristianas que se disputan el lugar nunca han confiado mutuamente entre sí como para permitir que una sola de ellas custodiara la llave.

En medio de la violencia en el Medio Oriente, la iglesia del Santo Sepulcro parece un oasis de paz. Los visitantes se extasían ante los antiguos muros de piedra, los elaborados iconos y el eco solemne de los monjes que entonan himnos latinos centenarios.

Pero las denominaciones que comparten la iglesia han competido por el poder y han discutido durante generaciones sobre ritos y principios teológicos.

La estructura fue erigida por los cruzados europeos en el año 1099 sobre una roca prominente que se suponía era el Gólgota, el lugar donde fue crucificado Jesús. El emperador romano Constantino había construido en el mismo lugar una iglesia en el siglo IV.

En ese lugar venerado, aun las tareas minúsculas como el barrido de las piedras o el encendido de las velas es disputado. Por eso es que un musulmán es el encargado de abrir y cerrar las puertas todos los días.

``A decir verdad, a veces hay animosidad mutua, y por lo tanto no puede haber acuerdo acerca de quién custodia la llave , admitió el sacerdote franciscano Armando Pierucci, italiano, que toca el órgano de la iglesia.

Las tensiones suelen aflorar. Los monjes coptos y etíopes, que comparten el control del techo, se apedrearon y golpearon el 28 de julio porque un sacerdote copto de 72 años que estaba bajo el sol pasó a un sector de sombra. Su medida fue considerada un desafío a la soberanía etíope sobre un patio sobre el que éstos tienen control desde hace dos siglos.

Nuseibeh, cuya tarjeta de presentación dice ``Custodio y portero de la Iglesia del Santo Sepulcro , admite que su familia tiene una tarea inusual. Pero Nuseibeh, que reparaba artefactos electrónicos y oficiaba como guía turístico, considera que su papel es vital.

``Estamos aquí como un pueblo de paz en la iglesia , afirmó.

Nuseibeh, de 50 años, recibió la misión de manos de su padre hace 25 años. Tiene documentos de 400 años de antiguedad que declaran a su familia en control de las puertas. Algunos están pintados en oro sobre piel de ciervo, con el sello de un sultán turco.

Otra familia musulmana, Joudeh, guarda la llave de hierro de 25 centímetros.

Todas las mañanas, un Joudeh entrega la llave a un Nuseibeh. Un sacerdote pasa una escalerilla por una ventana en la misma puerta, y el Nuseibeh se trepa para abrir el candado de hierro.

Durante los dos últimos años de violencia, Nuseibeh ha enviado a otra persona a abrir los portones a las 4 de la madrugada porque teme caminar por las calles de la ciudad en la oscuridad. Pero todavía sigue haciendo viajes diarios a la iglesia.

En el año 638, un acuerdo entre el califa musulmán conquistador Omar Ibn al-Khattab y el patriarca griego puso la llave de la iglesia en manos de los antepasados de Nuseibeh. Su clan había venido a Jerusalén desde Medina como misioneros islámicos, afirma.