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TODOS SOMOS HIJOS DE LA NOVIA

Un sector de la crítica argentina llegó a calificar El hijo de la novia como la peor película del año , porque no toleraba que fuera la escogida para participar en los Oscar, por encima de La ciénaga, que acababa de ganar en el Festival de Cine de Berlín.

20 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Un sector de la crítica argentina llegó a calificar El hijo de la novia como la peor película del año , porque no toleraba que fuera la escogida para participar en los Oscar, por encima de La ciénaga, que acababa de ganar en el Festival de Cine de Berlín.

Sin embargo, la bola de nieve del encanto de la película del director Juan José Campanella ha sido más fuerte y, aunque no logró la estatuilla dorada, por donde quiera que pasa deja una estela de éxito en taquilla. Colombia ya sucumbió. Con apenas dos semanas en cartelera, ha sido vista por cinco mil espectadores y eso que apenas estaba en una sala en Bogotá.

En España lleva siete meses en cartelera con un millón de espectadores; en Estados Unidos lleva 423 mil, cifra nada despreciable si se tiene en cuenta que se trata de una película latinoamericana en el competido mercado gringo.

A pesar de la crítica, en Argentina rompió registros de taquilla, con un recaudo de nueve millones de dólares. Hay que tener en cuenta que la producción de esta cinta costó apenas dos millones de dólares.

Campanella, justificando el humor que muestra en su película, explica entre broma y broma, que el éxito de su cinta es la espontaneidad: Es algo que nos surge naturalmente a mí y a mi socio de guión, Fernando Castets. Esto del humor no se puede pensar demasiado. Uno escribe lo que le resulta gracioso y ruega que haga eco en los demás. Eso es en la escritura, después los actores agregan lo suyo actuando siempre desde la realidad, nunca desde la payasada .

El hijo de la novia cuenta la historia de Rafael, un hombre de edad media que anda a mil, pegado al celular, resolviendo problemas y descuidando su propia vida, hasta que le da un infarto. En adelante, tiene que hacer un alto en el camino y replantear lo que quiere para el futuro.

Cuando pensamos en el guión, teníamos a Rafael. Ese tipo acelerado, descomprometido , pegado al celular, que tanto pulula alrededor y dentro nuestro -explica-. Pero nos faltaba la historia. Una noche, cenando con mi padre, este me comenta que tiene ganas de casarse con mi mamá por la Iglesia para empezar un ciclo nuevo . Lo particular es que mi madre tiene Alzheimer y está en un geriátrico. A partir de ahí, de ese momento personal y afectivo, se fue urdiendo esta trama de ficción, pero aferrada a la realidad .

En la pantalla chica.

Campanella, quien la mayor parte de su vida se ha desempeñado como director de televisión y está ya radicado en Estados Unidos, dice que a la pantalla chica, en materia estética, solo le debe el temperamento: con ella he aprendido a capear los temporales sin ponerme muy nervioso. Trato de encarar mis programas de televisión de la misma manera que encaro las películas. Quizás en la tele haya más valoración de la cara del actor y eso pueda reflejarse en un engolosinamiento con eso. Pero es que a mí los decorados no me producen nada, sino un marco emocional .

De su momentánea fama con los Oscar, dice que la noticia lo cogió En posición de cúbito dorsal . Es que estaba acostado mirando E! Entertainment Fue un poco la frutilla del postre de un excelente año para el cine argentino, que espero se extienda a este año también .

En cuanto a su futuro después de semejante éxito, prefiere no hacerse ilusiones, o por lo menos, tomárselo con frescura. Por eso, cuando se le pregunta qué le espera después de El hijo de la novia responde: De acuerdo a las empíricas reglas labradas a través de la historia del cine, me espera un tremebundo fracaso .

FOTO.

1- En el filme se encuentran dos grandes actores argentinos: Héctor Alteiro y Norma Alejandro.

2- Ricardo Darín interpreta a Rafael, un hombre que vive a mil que después de un infarto decide replantear su vida.