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PELEA DE PERROS Y GATOS

Al nuevo presidente Alvaro Uribe Vélez casi se le viene encima una especie de pelea de perros . La compañía estadounidense Mars, dueña de la productora de comida para caninos Pedigree, acusó a Colombia de no cumplir con los acuerdos de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

20 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Al nuevo presidente Alvaro Uribe Vélez casi se le viene encima una especie de pelea de perros . La compañía estadounidense Mars, dueña de la productora de comida para caninos Pedigree, acusó a Colombia de no cumplir con los acuerdos de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Lo grave, según Mars, rival de Purina (propiedad de la suiza Nestlé), es que el cumplimiento de dichos compromisos es uno de los requisitos para que un país pueda recibir los beneficios arancelarios para los países andinos (Atpa), que acaba de extender por cuatro años el presidente estadounidense, George W. Bush.

Todos los miembros de la OMC deben aplicar un arancel común a las importaciones de cada producto agrícola y sus derivados. Sin embargo y para proteger a los países en desarrollo, la OMC tiene una cláusula que les permite, por un tiempo determinado, incluir en este sistema algunos productos básicos que en sentido estricto no estarían.

En marzo del 2000, Colombia pidió a la OMC esta excepción en productos como el maíz, el aceite de soya y el trigo y más de 40 derivados de estos. Era la extensión a una excepción similar pedida en 1995.

Estos productos están regulados en la Comunidad Andina (CAN) por un sistema de banda de precios que establece un techo, un piso y un precio de referencia a las importaciones.

En esa franja, explicó la viceministra de Comercio Exterior, Claudia María Uribe, quedaron incluidos los alimentos para mascotas (perros, gatos, aves, etc.). Sin embargo, a raíz de la petición de Estados Unidos para excluir los llamados alimentos húmedos, que no contienen derivados del maíz, las autoridades colombianas le metieron mano al asunto.

No los incluyó.

El problema, según Mars, es que Colombia, al suministrar la lista a la OMC, no incluyó en los productos protegidos la comida para perros. Por lo tanto, Colombia no puede aplicarle el sistema de banda de precios a este producto pues al hacerlo está violando el código de valores de la OMC", dice la compañía.

El gobierno colombiano sostiene lo contrario: después de surtir un proceso interno y dentro de la CAN, la comida para mascotas se dividió en dos: húmeda y seca (esta última sí tiene derivados del maíz, que están dentro de la franja de precios).

A la primera se le aplica desde julio pasado un arancel del 20 por ciento, que es el nivel que reclama Mars y que es igual para todo el mundo.

Con los alimentos secos, reveló Uribe, hubo un acuerdo con Estados Unidos, ratificado por el jefe de la oficina de política comercial estadounidense, Robert Zoellick, en su reciente visita a Bogotá: continuarán en la franja de precios hasta julio del próximo año. Por lo tanto, están sometidos a un arancel variable, actualmente en 55 por ciento.

El caso, de todas maneras, llegó a oídos de varios congresistas de Estados Unidos que decidieron hacer mención específica de él en el texto de la ley que acaba de firmar Bush sobre Atpa.

El sistema de banda de precios que aplica Colombia no es trasparente y se puede manipular fácilmente como un instrumento proteccionista. En el caso de la comida para perros, el Representante Comercial de E.U., ahora que debe implementar los criterios de elegibilidad relacionados al acceso a los mercados y el cumplimento de los compromisos con la OMC, le debe insistir a Colombia para que retire la comida de perros del sistema de banda de precios y le aplique la tarifa externa común del 20 por ciento que aplica para las importaciones de este tipo de productos , dicen los legisladores en la ley.

Uno de los requisitos de la ley, precisamente, es verificar si el país que recibiría los beneficios del Atpa está cumpliendo sus obligaciones ante la OMC. Y le da poder al presidente de Estados Unidos para retirar, suspender o limitar los beneficios que se le dan a un país que no cumple con sus compromisos.

Colombia, asegura Claudia María Uribe, no solo acata la normatividad de la OMC sino que el proceso seguido en los alimentos para mascotas se ha caracterizado por su transparencia. "No hay motivo alguno para que Estados Unidos nos niegue los beneficios del Atpa por esto. Todo está solucionado", enfatizó la funcionaria.

PERDIDA DE MERCADO.

La multinacional norteamericana Mars, dedicada al negocio de alimentos procesados, dice que desde que Colombia incluyó la comida para perros en el sistema de banda de precios han perdido hasta un 60 por ciento del mercado nacional.

Agrega que las importaciones se han reducido en un 40 por ciento.

Nuestra parte del mercado ha sido absorbida por Purina. Lo increíble es que esta compañía, que antes era colombiana, fue comprada por Nestlé, que es Suiza. Es decir, el sistema está protegiendo a una compañía extranjera. Aunque igual se estaría violando el acuerdo, si Purina fuera colombiana, sería más entendible. Pero lo que no es lógico es que se les dé privilegios a ellos con los que nosotros no contamos , dice una abogada de la compañía que habló con EL TIEMPO.

También afirma la compañía que con las medidas adoptadas por Colombia no solo se afecta a los exportadores de comida para perros sino también a otras industrias estadounidenses que producen las materias primas para elaborar dicho producto, como la carne, el cerdo, el pollo, el pescado, el maíz, el arroz y el trigo.

(*) Con reportería de Jorge Augusto Correa C.